La 'Paloma de la Paz' de Botero sufrió daños tras caer de su pedestal en el Museo Nacional
miércoles, 7 de octubre de 2026
La escultura de bronce, donada por el artista en 2016 como símbolo del proceso de paz, presentó rayones, pérdida de capa pictórica y abolladuras tras caer del tercer al segundo piso del museo
La escultura 'La Paloma de la Paz', una de las obras de Fernando Botero vinculadas con el proceso de paz, sufrió un accidente en la mañana de este martes 6 de octubre mientras se encontraba en exhibición en el Museo Nacional de Colombia.
La pieza, realizada en bronce por el maestro antioqueño, estaba ubicada desde julio de este año en la Sala 14 - La Rotonda, en el tercer piso del museo, identificada con el número de registro 8107. De acuerdo con la información entregada por el Museo Nacional de Colombia, el incidente ocurrió cuando una visitante se recostó sobre el pedestal de la escultura para tomarse una fotografía durante su recorrido por el museo.
Aunque la obra contaba con soportes de sujeción instalados en dos puntos de su base para evitar que se deslizara, el movimiento provocó que el pedestal perdiera estabilidad y que la escultura terminara cayendo.
La pieza impactó sobre su lateral izquierdo contra una rejilla de hierro ubicada en el segundo piso del Museo Nacional. Tanto la visitante involucrada en el incidente como las demás personas que se encontraban en el lugar resultaron ilesas.
El Museo Nacional activó el protocolo establecido para atender este tipo de situaciones y garantizar tanto la seguridad de los visitantes como la protección de las colecciones.
Una primera evaluación realizada inmediatamente después del accidente permitió establecer que 'La Paloma de la Paz' mantenía su estructura estable, una condición atribuida a la resistencia del bronce con el que fue fundida. Sin embargo, una revisión posterior, adelantada por el Área de Conservación del Museo Nacional de Colombia, permitió identificar diferentes afectaciones en la superficie de la obra.
El diagnóstico encontró rayones y abrasiones con pérdida de capa pictórica en varias zonas, entre ellas la cabeza, la cola, las alas y la base. También se identificaron abolladuras en el metal ocasionadas por el impacto contra la estructura sobre la que cayó. Uno de los puntos que presenta mayor afectación es el pico de la escultura.
A pesar de los daños, la pieza no se fracturó y conserva su estabilidad estructural. El museo informó que, debido a las afectaciones detectadas, deberá ser sometida a un proceso de intervención a cargo de un profesional especializado en conservación y restauración de bienes muebles. Luego del accidente, la obra fue retirada de exhibición y trasladada a un depósito del museo mientras se determina el procedimiento de conservación que deberá seguir.
El accidente adquiere particular relevancia por la historia de la obra y el significado que tiene dentro del patrimonio artístico y político colombiano. Fernando Botero donó 'La Paloma de la Paz' en 2016, como un gesto de respaldo al proceso que adelantaban en ese momento el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc para poner fin al conflicto armado.
La escultura fue presentada como un símbolo de apoyo al acuerdo de paz y llegó a la Casa de Nariño en septiembre de 2016, poco después de la firma del acuerdo.
En aquella oportunidad, Botero explicó el significado que tenía la obra y su decisión de entregarla al país como una expresión de respaldo al proceso.
“Con la escultura 'La Paloma de la Paz' me uno a este proceso trascendental de la paz en Colombia. Quise hacerle este regalo a mi país para expresar mi apoyo y mi solidaridad con este proceso que le brindará un futuro de esperanza e ilusión a todos los colombianos”, comentó el maestro Botero en su momento.
La obra fue realizada en bronce macizo, tiene una altura de 70 centímetros y está pintada completamente de blanco, con el pico dorado. Desde su creación, su significado ha estado estrechamente relacionado con los debates políticos alrededor del acuerdo de paz.
Durante el gobierno de Juan Manuel Santos, la escultura permaneció en la Casa de Nariño como uno de los símbolos asociados con el proceso de paz que había impulsado su administración. Sin embargo, antes de la llegada de Iván Duque a la Presidencia, el 7 de agosto de 2018, la obra fue trasladada al Museo Nacional de Colombia.
El recorrido de la escultura no terminó allí. En 2022, con la llegada de Gustavo Petro a la Presidencia, La paloma de la paz regresó a la Casa de Nariño. Petro ubicó la obra en la sede presidencial junto a otras piezas artísticas, entre ellas una pintura de 'La Monja' y otra de un cóndor. La disposición reforzó el lugar simbólico que la escultura tenía dentro del espacio presidencial.
Pero en julio pasado, en medio de la transición hacia el gobierno de Abelardo de la Espriella, la escultura volvió al Museo Nacional. El traslado hizo parte de los movimientos de diferentes piezas que se encontraban en la Casa de Nariño y que fueron devueltas al museo. Entre las obras que también salieron del recinto presidencial estuvieron la espada de Simón Bolívar, el sombrero de Carlos Pizarro y la sotana del cura Camilo Torres.
Un protocolo para proteger las obras
Tras el accidente, el Museo Nacional explicó que cuenta con un protocolo general para responder ante incidentes que puedan afectar las obras o piezas patrimoniales que se encuentran en sus salas de exposición, tanto temporales como permanentes. Este protocolo hace parte de los procedimientos de la Unidad Administrativa Especial Museo Nacional de Colombia, entidad que tiene bajo su responsabilidad cinco museos ubicados en Bogotá y otros nueve museos regionales.
La activación del procedimiento busca, en primer lugar, garantizar la seguridad de los visitantes y del personal, y posteriormente establecer el estado de conservación de la pieza afectada.