Gastronomía

La Rosconería, una versión gourmet que reinventa los sabores tradicionales con creatividad

Con una propuesta renovada, La Rosconería apuesta por una versión gourmet que combina técnica, creatividad y respeto por la tradición, ampliando su oferta y elevando la experiencia del comensal

Tabata Martínez Arévalo

Ubicado en Usaquén, en una calle donde su fachada rosada parece darle vida y color al entorno, La Rosconería llama la atención desde antes de cruzar la puerta. Al entrar, la combinación de colores, la decoración y la música construyen un ambiente familiar, divertido y cercano, que refleja muy bien la esencia del lugar.

La Rosconería es un sitio donde los roscones no son lo que uno espera. Si la idea de un roscón tradicional de panadería está en la cabeza del visitante, venir aquí significa romper por completo con esos estereotipos. Desde hace más de 20 años, este restaurante, ubicado en la zona norte de la ciudad, ha transformado la forma de comer roscón, ofreciendo propuestas dulces y saladas que convierten cada visita en una experiencia distinta.

La carta se complementa con bebidas frescas, pensadas para contrastar y realzar los sabores de cada plato. Según cuenta su dueño, Juan Pablo, el concepto del restaurante ha sido el resultado de un proceso constante de prueba y error, que hoy los posiciona como pioneros e innovadores en su propuesta. De acuerdo con su visión, no tienen competencia directa, pues son los únicos en el mundo que desarrollan este tipo de roscones.

El restaurante también ha participado en espacios gastronómicos importantes, como la feria de Pan y Postres en el parque El Country, consolidando su presencia dentro de la escena culinaria local. Y no es paramenos, pues durante las más de dos décadas de carrera de La Rosconería, han tenido sedes en centros comerciales como Av. Chile y Santafé, un vestigio claro de su prestigio en la competencia por los paladares de los bogotanos.

La experiencia se completa con platos generosos y bien logrados: se come rico y se sale satisfecho. Los precios van aproximadamente desde los $18.000 hasta los $48.000, lo que lo convierte en un lugar accesible para distintos presupuestos y paladares.

Es un espacio ideal para venir en familia, en pareja o en cualquier plan, donde la comida, el ambiente y la propuesta hacen que la experiencia valga la pena.

Roscón de cuajada

Un roscón suave y recién horneado, relleno de cuajada cremosa, que logra un equilibrio perfecto entre textura y sabor. Se acompaña de melado de panela, que aporta un dulzor cálido, resaltando el carácter del relleno sin opacarlo. La experiencia se completa con un capuchino.

Roscón de jamón serrano

Un roscón dorado relleno de jamón serrano y queso tilsi, cuya cremosidad envuelve cada bocado. La reducción de balsámico aporta un toque ácido y ligeramente dulce que realza los sabores del relleno, mientras que las papitas a la francesa completan el plato con un contraste.

TEMAS


Restaurantes