La tradición de las casetas en el Carnaval se reinventa sin perder su esencia
jueves, 12 de febrero de 2026
La experiencia se completa con una oferta gastronómica que rinde homenaje a la memoria colectiva del Caribe
Barranquilla ya vibra al ritmo del Carnaval. Mientras miles de visitantes comienzan a llegar a la ciudad, las emblemáticas casetas vuelven a levantarse como uno de los símbolos más queridos de la celebración.
Históricamente, las casetas han sido mucho más que estructuras temporales: son espacios donde confluyen la música, el baile y la amistad. El año pasado, una de las principales reunió a más de 15 mil asistentes, consolidándose como un punto de encuentro intergeneracional que celebró la tradición con artistas como Kapo.
En 2026, la KZ Old Parr regresa apostándole a esa conversación entre pasado y presente. La propuesta pone en el centro aquello que ha hecho grande al Carnaval; el encuentro y la complicidad entre amigos.
Hasta el 16 de febrero, este espacio se posicionará como uno de los epicentros culturales de la temporada, con una agenda que honra la herencia festiva del Caribe mientras la proyecta hacia nuevas formas de vivirla.
La programación musical estará encabezada por Aria Vega, una de las voces más representativas del Caribe contemporáneo, junto a referentes como Elder Dayán y Poncho Zuleta, además de muestras folclóricas y espectáculos tradicionales que exaltan el color, el baile y la identidad barranquillera.
Uno de los momentos destacados será ‘Agua e Panela’, el cóctel creado por Aria Vega en alianza con Old Parr. Inspirado en sabores cotidianos del Caribe, la bebida nace como una invitación a brindar sin prisa y a compartir, ya sea en un bordillo o en una gran noche de fiesta. Además de su presencia en la KZ, estará disponible en restaurantes de Casa Independiente, extendiendo el espíritu del Carnaval a otros rincones de la ciudad.
Con entradas desde $40.000 y ubicada en el Malecón del Río, la caseta se mantiene como un punto de encuentro cercano y accesible, donde la música une, los amigos coinciden y Barranquilla se celebra sin complicaciones.