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Nicolás Echavarría, del amor y la pasión por el golf a un premio de US$1,7 millones

Reuters

Desde sus primeros golpes en Medellín hasta conquistar el Cognizant Classic en el PGA Tour, el golfista ha construido una carrera marcada por la disciplina

Carlos Jaramillo Palacio

Para Nicolás Echavarría, el golf no fue una elección tardía ni una moda pasajera: fue parte de su vida desde que tiene memoria. Y eso se ve en el campo y en su juego, siempre constante y agresivo: así fue como conquistó su tercer título en el PGA Tour en el Cognizant Classic, disputado en Palm Beach Gardens, Florida. Además, se llevó un premio de US$1,7 millones, que representa la mayor suma ganada en su carrera deportiva.

La victoria lo convirtió en el segundo colombiano en ganar este torneo, emulando lo hecho por Camilo Villegas en 2010. Con el título, consolidó un recorrido ascendente en el PGA Tour, donde ya había celebrado en el Puerto Rico Open en 2023 y en el Zozo Championship de Japón en 2024.

Como si fuera poco, Echavarría aseguró su permanencia en el PGA Tour hasta 2028 y clasificó desde ya al legendario Masters de Augusta y el PGA Championship, dos de los cuatro majors del año.
Nacido el 4 de agosto de 1994 en Medellín, comenzó a jugar apenas a los dos años, impulsado por una tradición familiar que lo acompañó desde la cuna. Su abuelo, su padre y sus hermanos convirtieron los campos del Club Campestre de Medellín, sede Llanogrande, en el escenario natural de su infancia.

Ese vínculo temprano con el deporte marcó su carácter. Bajo la guía de su abuelo y del formador Rogelio González, también mentor de Camilo Villegas, su gran referente y amigo, Echavarría entendió que el talento debía ir acompañado de disciplina.

Con los años, ese aprendizaje lo llevó a destacarse como uno de los golfistas juveniles más prometedores del país: fue semifinalista del US Junior Amateur en 2011 y tercero en el Campeonato Mundial Juvenil, además de ganar el Amateur Mexicano en 2014 con una actuación dominante. “La clave ha sido la experiencia, pues es algo demasiado importante.

Aprender a viajar mejor, alimentarse mejor, hacer los días de práctica de una mejor manera y más productiva. El swing está cada vez mejor, me siento más cómodo y esa ha sido la clave para que mi golf esté evolucionando y esté jugando mejor cada día. Obviamente, mi familia y el amor por el golf fueron clave en mi formación”, ha contado Nicolás.

El deporte también le abrió puertas académicas. Entre 2013 y 2017 estudió Relaciones Internacionales en la Universidad de Arkansas, gracias a una beca deportiva, demostrando que su desarrollo no se limitaba al campo de juego. Para él, la formación integral siempre ha sido parte del proceso. En 2017 dio el salto al profesionalismo. Tras competir en el PGA Tour Latinoamérica y sumar victorias en 2018, avanzó al Korn Ferry Tour y; posteriormente, consiguió su tarjeta del PGA Tour para la temporada 2022/23.

Desde entonces, su crecimiento ha sido constante, siempre acompañado de su esposa Claudia Deantonio, con la que se casó en noviembre pasado en Punta Cana. Seguro que vendrán muchos más títulos, talento es lo que le sobra.

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