Ocio

No perdamos el norte al comprar moda

Pilar Castaño

¿Quién fabrica? ¿De dónde vienen esas nuevas tendencias que inundan el mercado? ¿Son manos infantiles? ¿Son mujeres que trabajan en condiciones infrahumanas? Todo tiene una historia y un recorrido. Al comprar el producto, compramos también la historia de su fabricante. 

Resueltas las anteriores inquietudes, la moda también nos hace soñar. Pero entre más apoyemos las marcas nacionales mejor le va a ir a los textileros, fabricantes y diseñadores. Los estudiantes de diseño y moda deben ser los primeros en entender que el tema es global y que apoyar lo hecho en casa, acudiendo a las anualidades de nuestros mayores artesanos indígenas y campesinos, harán que tengan un futuro eco-sostenible y una moda medio ambiental a futuro.

Comprar Hecho en Colombia es un ejercicio que todos debemos incluir en nuestra agenda cotidiana. El talento nacional a nivel diseñadores veteranos y emergentes, es fantástico. Son creativos, ingeniosos e internacionales, hasta el punto que ya las ferias como Colombia Moda han dedicado su esfuerzo en promover lo nuestro, sin acudir a traer talentos internacionales.

Seguir la moda es un verdadero placer.
Al viajar a Brasil, por ejemplo, que es nuestro hermano mayor en desarrollo textil y creatividad, nos damos cuenta que ese nacionalismo brasileño a nivel moda los ha llevado a producir una industria fortalecida y exitosa.

Llevo años asesorando a Almacenes Éxito en la moda, dictando conversatorios a nivel nacional sobre las marcas propias de esta gran multinacional y apoyando a los diseñadores nacionales que han colaborado con colecciones “Cápsula” para llevar “Fashion” de boutiques masivamente democratizando la moda. Ha sido una experiencia valiosa el ver a las amas de casa meter en el carrito del mercado la libra de carne, el litro de leche y los diseños de Silvia Tcherassi, Esteban Cortázar, Johanna Ortiz, Adriana Arboleda, Alejandra Ambrossio, Agatha Ruiz de la Prada, Jorge Duque, Isabel Henao, Renata Lozano y Camilo Álvarez, durante los últimos siete años.

Creo en la Moda como una herramienta para ser exitosos, para empoderarnos, para vestirnos en el trabajo y en una reunión y que nos vaya bien.

Pero no perdamos el norte a la hora de comprar por comprar. El refrán de las abuelas es perfecto: “Lo barato sale caro”. En nuestro caso, muy caro seguir comprando moda barata de contrabando, que quién sabe cuántas vidas y sacrificios tiene sobre sus espaldas.