Novak Djokovic lidera el listado histórico de los campeones del Australian Open
domingo, 1 de febrero de 2026
Sus títulos llegaron en 2008, 2011, 2012, 2013, 2015, 2016, 2019, 2020, 2021 y 2023, confirmando un dominio sin precedentes en la era moderna del torneo
Enero es un mes clave para el tenis mundial, ya que en las primeras semanas del año se disputa el Australian Open, el primer Grand Slam de la temporada. El torneo, que se juega en Melbourne, suele marcar la pauta del circuito y funciona como un termómetro del nivel con el que los principales tenistas encaran el resto del calendario.
Aunque su duración es menor en comparación con otros eventos del calendario, el Australian Open ha sido históricamente uno de los escenarios más exigentes del tenis profesional. A lo largo de sus ediciones, varios jugadores han logrado dominar las pistas australianas y forjar allí una parte fundamental de su legado.
Pese a la derrota que sufrió hoy frente a Carlos Alcaraz, el tenista más ganador del Australian Open es el serbio Novak Djokovic, quien ha levantado el trofeo en 10 oportunidades y nunca ha perdido una final en Melbourne. Sus títulos llegaron en 2008, 2011, 2012, 2013, 2015, 2016, 2019, 2020, 2021 y 2023, un registro que confirma un dominio sin precedentes en la era moderna del torneo. Australia ha sido el Grand Slam en el que Djokovic ha exhibido su versión más sólida, consistente y dominante.
En el segundo lugar aparece el australiano Roy Emerson, con seis títulos, conquistados en 1961, 1963, 1964, 1965, 1966 y 1967. Emerson fue una de las grandes figuras del tenis en la era amateur y dominó el torneo durante la década de los sesenta, un periodo en el que los jugadores locales marcaban la pauta del circuito internacional.
Con la misma cantidad de campeonatos figura el suizo Roger Federer, también con seis títulos, obtenidos en 2004, 2006, 2007, 2010, 2017 y 2018. Federer logró imponerse en distintas etapas de su carrera, desde su pico de dominio absoluto hasta su regreso tras las lesiones, dejando en Melbourne algunas de las finales más memorables del tenis del siglo XXI.
En el siguiente escalón aparece el australiano Jack Crawford, con cuatro títulos, conquistados en 1931, 1932, 1933 y 1935. A pesar de haber perdido tres finales, Crawford fue una de las figuras más constantes del torneo en sus primeras décadas y un protagonista clave en la consolidación del Australian Open.
También con cuatro campeonatos está Ken Rosewall, quien se consagró en 1953, 1955, 1956 y 1971. Rosewall se destacó por su longevidad y precisión técnica, logrando títulos en diferentes etapas del desarrollo del torneo y siendo competitivo durante varias generaciones.
El grupo de los cuatro títulos lo completa el estadounidense Andre Agassi, campeón en 1995, 2000, 2001 y 2003. Agassi nunca perdió una final en el Australian Open y fue uno de los jugadores que mejor se adaptó a las condiciones de la cancha dura australiana, consolidando allí uno de los capítulos más sólidos de su carrera.
Con tres títulos aparecen cuatro tenistas. El australiano Adrian Quist ganó el torneo en 1936, 1940 y 1948, además de perder una final, siendo una de las figuras destacadas de la etapa previa a la era abierta.
En el mismo grupo se encuentra Rod Laver, también australiano, con títulos en 1960, 1962 y 1969. Este último fue especialmente significativo, ya que formó parte del año en el que Laver consiguió el Grand Slam calendario, uno de los logros más importantes en la historia del tenis.
El sueco Mats Wilander suma tres campeonatos, logrados en 1983, 1984 y 1988, consolidándose como una de las grandes figuras del tenis de los años ochenta, gracias a su inteligencia táctica y regularidad en superficies duras.
Cerrando el top 10 aparece el australiano James Anderson, con tres títulos, obtenidos en 1950, 1957 y 1958, y sin finales perdidas, un registro perfecto que lo mantiene entre los nombres históricos del torneo.