‘Nueve’ ofrece la experiencia de disfrutar de vinos provenientes de los cinco continentes
viernes, 3 de julio de 2026
El restaurante tiene todas las botellas dividas exactamente en cinco copas para ofrecer precios honestos al cliente y que pueda probar distintos vinos sin comprometerse con la botella completa
Hace más de 17 años nació el restaurante ‘Nueve’ con una premisa clara: convertirse en un templo del vino. El nombre del restaurante se refiere a la calidad del trago. Por ejemplo, los nueve meses mínimos de contacto con las lías, que es una levadura, son requeridos para denominaciones de origen como el Cava o la Champaña, y los nueve meses en madera nueva que necesitan los grandes vinos tintos en su etapa de crianza.
El objetivo de ‘Nueve’ es permitir a los comensales probar vinos por copa, acompañando la experiencia con una propuesta de tapas y platos pequeños pensados para compartir al centro de la mesa y cambiar de sabores constantemente.
Mientras otros establecimientos cobran hasta $100.000 el valor de una botella en una sola copa para asegurar un rápido retorno de inversión, ‘Nueve’ divide el costo total de la botella exactamente entre las cinco copas que contiene.
Quitándole la “parafernalia” al mundo del vino como dijo su chef y dueño, Pedro Escobar, para que el cliente lo integre como un alimento para acompañar la comida y pueda disfrutar en el restaurante los distintos tragos que provienen de los cinco continentes del mundo.
Además, el diseño de la experiencia busca conectar a las personas. Para evitar que los clientes se distraigan con sus celulares, el menú del restaurante está impreso directamente en la servilleta de tela, lo que permite entablar una conversación sobre la mesa y hablar sobre la historia del lugar.
En la cocina, la apuesta principal es engrandecer el producto local, utilizando insumos colombianos de primera línea como atún del Pacífico, cangrejo de Cartagena y palmitos del Putumayo colombiano.
El restaurante se ha consolidado como un puente entre el producto colombiano y el arte de un buen vino. Su misión principal es engrandecer los ingredientes y ofrecer la mejor muestra posible de la gastronomía. El establecimiento ha logrado su propósito transformador: educar la cultura local para que el vino deje de ser un motivo de excesos y se convierta en el acompañante de la comida.
Tartar de atún, una opción para los amantes del pescado
Un plato que lleva 17 años en la carta y que genera un juego de texturas al incorporar pistachos caramelizados, un vinagre negro de la casa y queso Grana Padano que se derrite en la boca. Se recomienda tomar con un Pinot Noir.
Dumplings de lechona, un homenaje al “plato nacional”
Esta preparación se hace en horno de carbón y se eleva a la alta gastronomía con un huevo frito de codorniz y trufa negra, logrando un maridaje perfecto con vinos tintos de cuerpo como un Syrah chileno, o un Chiant.