Olive Wagyu, la carne más misteriosa y extraña del mundo que se produce en Japón

La plataforma ‘Crowd Cow’ pone en contacto a potenciales clientes con ganaderos japoneses.

Expansión

Lleva el apodo de ‘la carne más extraña del mundo’ y, aunque parezca una exageración, no lo es. La Olive Wagyu es un misterio que llegó al mercado en 2006 entre fuertes restricciones y es un misterio.

Conseguir una pieza no es tarea fácil, ni siquiera en su Japón natal. Solo existen 2.200 cabezas de ganado que puedan producirla y están sometidas a un control exhaustivo.

Aunque pueda sonar increíble, el secreto se esconde en su cuidada dieta basada en pulpa de aceituna caramelizada. Criadas en la prefectura japonesa de Kagawa, las vacas que producen esta carne se alimentan de paja de arroz, ballico italiano (un tipo de germinado próximo al césped) y aceitunas prensadas.

El origen de todo se remonta hasta la isla de Shodoshima, la segunda más grande del mar interior de Seto, uno de los enclaves japoneses donde se cultiva aceituna desde principios del siglo pasado.

El granadero Masaki Ishii, siguiendo la máxima de no desaprovechar nada, encontró una forma perfecta de reutilizar la pulpa sobrante tras el prensado de la oliva. La secó y la torrefactó hasta encontrar el punto de dulzura perfecto para poder alimentar a sus vacas.

El resultado fue una carne de gran calidad, con un importante sabor umami (el famoso ‘quinto sabor’, junto a dulce, amargo, ácido y salado, tan complicado de traducir para los no orientales) y un alto nivel de ácido oleico. La presencia de péptidos y ácido glutamático hicieron el resto.

TEMAS


Entretenimiento - Gastronomía - Japón - Cultura