Turismo

Poder correr una maratón en Nueva York, Berlín o Londres puede costar desde US$2.000

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Auge de viajes para participar en carreras de calle está transformando el turismo de experiencias y convirtiendo a las grandes maratones en motores económicos

Tabata Martínez Arévalo

Participar en una maratón internacional -en Nueva York, Berlín, Chicago o Londres- puede costar desde US$2.000 por persona, una inversión que incluye inscripción, tiquetes aéreos, alojamiento y alimentación. A pesar del desembolso, cada vez más corredores organizan sus vacaciones alrededor de estas competencias, lo que impulsa un segmento del turismo deportivo que, según Collinson International, moverá más de US$2 billones hacia 2032 y que, junto con el turismo de bienestar, representará una oportunidad cercana a US$3 billones.

Viajar para correr una maratón dejó de ser una práctica exclusiva de atletas profesionales y se convirtió en una de las tendencias más dinámicas del turismo mundial. Cada año, miles de aficionados planifican sus días de descanso en función de estos circuitos deportivos: permanecen una semana en el destino de la carrera, se desplazan acompañados por familiares o amigos, y aprovechan el viaje para realizar actividades de consumo, gastronomía y reconocimiento cultural en la ciudad. Este fenómeno masivo es el que dinamiza con fuerza el mercado global de los viajes de nicho y de experiencias.

El crecimiento responde a un cambio en la forma de viajar. El informe, elaborado con la participación de más de 12.500 viajeros de 20 países, encontró que 46% de quienes viajan motivados por el deporte aprovecha cada evento para descubrir nuevas ciudades, una cifra que aumenta a 49% entre los millennials y la Generación Z.

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Además, 20% de los viajeros asegura planear sus desplazamientos específicamente para asistir a eventos deportivos y otro 33% combina esa motivación con experiencias de bienestar. “Los viajeros están eligiendo cada vez más viajes que realmente los enriquecen, los inspiran y reflejan sus pasiones. Viajar ya no se trata solo de marcar destinos en una lista o visitar lugares emblemáticos; existe un cambio claro hacia itinerarios impulsados por experiencias”, aseguró Christopher Evans, CEO de Collinson International.

Este auge ha convertido a las World Marathon Majors en motores económicos para sus ciudades. Estas competencias no solo reúnen a decenas de miles de corredores provenientes de todo el mundo, sino que también generan un importante impacto.

Además, alrededor de estos eventos se ha desarrollado una industria de agencias especializadas, paquetes turísticos, seguros deportivos, planes de entrenamiento y experiencias diseñadas especialmente para corredores. Colombia también empieza a capitalizar esta tendencia. La Media Maratón Andina CCB, realizada en 2025 en Fusagasugá, reunió a más de 7.000 corredores y generó un impacto económico estimado de US$620.000, una ocupación hotelera de 99,8%, un crecimiento del comercio local de 17% y cerca de 800 empleos directos. Y este año habrá una nueva edición, que se realizará en Chía, y que tiene unas expectativas muy grandes para esta cita.

LOS CONTRASTES

  • Christopher EvansCEO de Collinson International

    “La inspiración para viajar surge cada vez más de la emoción de un gran evento deportivo. Los viajeros buscan experiencias elevadas que se alineen con sus intereses y creen recuerdos”.

“Cada edición de la Media Maratón Andina CCB impulsa el turismo, fortalece los negocios locales, genera oportunidades para los emprendedores y proyecta el potencial de nuestros municipios”, afirmó Ovidio Claros, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bogotá. Con eventos como la Media Maratón de Bogotá y el fortalecimiento de carreras regionales, el país se abre espacio en un mercado que va mucho más allá del deporte.

 

La MMB impulsa el turismo deportivo

La Media Maratón de Bogotá se ha consolidado como uno de los principales motores del turismo deportivo en el país. En 2025 reunió a 42.000 corredores, de los cuales 8.000 fueron turistas que viajaron a la capital para participar en la competencia, con un gasto promedio superior a $500.000 por persona, impulsando sectores como hotelería, gastronomía, transporte y comercio. Para su edición de 2026, la organización espera nuevamente más de 40.000 participantes provenientes de cerca de 60 países, consolidando a Bogotá como uno de los principales destinos latinoamericanos para las carreras de calle y el turismo deportivo

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