Turismo

Portales energéticos, la nueva apuesta de turismo de bienestar en el país

Impulsado por un mercado global que podría alcanzar los US$1,4 billones en 2027, Colombia busca posicionar este segmento como una nueva categoría

Carlos Jaramillo Palacio

Mientras destinos como Sedona, Ubud, el Valle Sagrado de los Incas y Monte Shasta han construido industrias turísticas alrededor de experiencias de reconexión, contemplación y transformación personal, Colombia comienza a explorar el potencial económico de sus denominados portales energéticos naturales como una nueva categoría dentro del turismo de bienestar.

La oportunidad no es menor. Según las proyecciones de ProColombia, este mercado crecerá de US$651.000 millones en 2022 a US$1,4 billones en 2027, impulsado por viajeros que buscan experiencias relacionadas con el bienestar físico, emocional y espiritual. En el país, este segmento ya muestra señales de consolidación. Los turistas interesados en bienestar registran un gasto promedio de US$1.764 por viaje, un 41% superior al de un visitante internacional tradicional. Aunque representan apenas 7,8% de los viajes turísticos, generan 18,7% del gasto turístico total, lo que evidencia su alto valor económico para los destinos.

Los portales energéticos naturales son territorios que, según especialistas en geobiología, lectura territorial y bienestar, poseen condiciones geográficas, ambientales e hídricas que favorecen experiencias de contemplación, regulación emocional y conexión con la naturaleza.

Entre los lugares que suelen ser mencionados dentro de esta conversación figuran el Páramo de Sumapaz, la Sierra Nevada de Santa Marta, la Laguna de Guatavita, el Desierto de la Tatacoa, Caño Cristales y los Cerros de Mavecure. A pesar de las bondades del territorio, hay que tener en cuenta que Colombia aún no ha desarrollado una oferta turística especializada alrededor de estos territorios.

LOS CONTRASTES

  • Carmen CaballeroPresidenta de ProColombia

    “Colombia es un destino que combina unos recursos naturales únicos, tradiciones ancestrales y una oferta muy importante cada vez más sofisticada en bienestar”.

De acuerdo con sus promotores, el lugar reúne características geológicas, hídricas y paisajísticas que lo vinculan con la categoría de portal energético natural. Entre ellas se destacan su ubicación en la cordillera Oriental, su conexión con sistemas asociados a la Laguna de Ubaque, la Laguna de Siecha, la Laguna de Teusacá y la Laguna de Guatavita, además de una propuesta de conservación que integra 11 jardines y una mínima intervención del paisaje.

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