Problemas de salud de altos ejecutivos pueden ahuyentar inversiones

Johanna Celedón Oñate - jceledon@larepublica.com.co

En su labor diaria, los CEO y los altos dignatarios cumplen un papel que va más allá del liderazgo organizacional. Puesto que cuando su salud falla, pueden hacer tambalear la confianza que despiertan las organizaciones a su cargo y ahuyentar inversionistas. El riesgo de un cambio súbito de rumbo o la noción de inestabilidad en la dirección, son señales que el mercado no lee con agrado.

Los casos del alcalde de Bogotá Gustavo Petro y el vicepresidente Angelino Garzón, son una muestra de los peligros que representan las complicaciones de salud para las figuras directivas: pérdida de confianza y credibilidad. Tanto, que el senador Juan Lozano presentó un proyecto para obligar a los altos funcionarios a practicarse exámenes médicos públicos.

Aunque los mandatarios tienen una responsabilidad pública con la sociedad diferente a la de ejecutivos y empresarios, hay puntos de encuentro que dejan lecciones. Los encargados de dirigir compañías privadas son figuras con grandes compromisos empresariales. Si bien no frente a la sociedad en general, si frente a proveedores, socios y clientes. Por esto, cuando un dirigente empresarial sufre problemas de salud, la organización que administra podría verse afectada de una u otra manera.

Para el analista de bolsa de Asesores en Valores, Omar Escorcia, las compañías cuyos altos ejecutivos sufren de complicaciones médicas pueden verse afectadas a corto plazo. Las acciones de la empresa pueden bajar considerablemente. Pero cree que, aunque dañinas, esas caídas solo serían temporales, como en el caso Apple.

El analista afirma que la enfermedad del dirigente de una empresa causa incertidumbre y desorden en su organización, pero que la duración de esta inestabilidad empresarial está en manos de los demás directivos, encargados de tomar las decisiones pertinentes. El analista de Acciones y Valores, Jorge Bello, explica que cuando en las compañías se dispara un rumor sobre el estado de salud de su presidente, se evidencian cambios considerables en sus activos. En cambio, cuando los cuadros directivos son reconocidos por practicar ejercicio, se trasmite un mensaje de estabilidad.

El director del programa de Economía y Finanzas de la Universidad de la Sabana, Marcel Hofstetter, explica que si la empresa depende de forma directa de la persona que sufre los problemas, se podría afectar la productividad. La especialista en comunicación organizacional Ángela Avella afirma que en caso de que algún alto dirigente sufra un problema de salud, la empresa debe estar lo suficientemente organizada para asumir sus responsabilidades porque no es posible que bajen los niveles de eficiencia o eficacia si alguien está ausente.

Las decaídas de Gustavo Petro

El pasado jueves 9 de agosto, el alcalde de Bogotá Gustavo Petro fue internado en la clínica Fundación Santa Fe, donde fue sometido a un drenaje de un hematoma subdural, problema por el que ya había sido operado el 15 de junio de este mismo año. Algunas de sus propuestas, como la creación zonas de consumo de drogas, han despertado gran polémica en el país, y muchos cuestionan las ausencias a las que se ha visto obligado por incapacidad.

La incapacidad de Angelino Garzón

El vicepresidente fue operado de una isquemia cerebral. Sin embargo ha seguido pronunciándose sobre la salud, pensiones y el empleo, y ha declarado que continuará ejerciendo sus funciones. Muchos cuestionan esto, pues una de ellas sería, justamente, reemplazar al presidente Santos en caso de que este enfermara.

Efectos de la enfermedad de Steve Jobs

En octubre del 2008, cuando circuló un falso reporte en Internet que indicaba que Jobs había sufrido un ataque cardíaco, las acciones de Apple cayeron brevemente en un 2%. En diciembre del mismo año, las acciones de la compañía cayeron de nuevo, luego de que Gizmodo dijo que la salud de Jobs estaba desmejorando rápidamente. El 5 de enero de 2009, cuando el genio de Apple anunció que comenzó un tratamiento para su problema nutricional y que continuaría como director ejecutivo durante su recuperación, las acciones de Apple subieron un 5%. Días después, el 14 de enero, Steve Jobs cedió las operaciones diarias a Tim Cook, y casi inmediatamente las acciones de la empresa cayeron un 10%.

La opinión

Jorge Bello
Analista de Acciones y Valores

“Cuando un alto dirigente de una empresa presenta problemas de salud el rumbo de los negocios cambia, en cuanto que no se toman las mismas decisiones”.