Cine

“Producir una película es algo así como crear y administrar una empresa”

Simón Mesa, director de "Un Poeta" habló con La República acerca de su reciente nominación a los premios Goya y la realidad económica del cine nacional

David Gómez Goyeneche

La película colombiana ‘Un Poeta’ fue de las producciones cinematográficas más renombradas de 2025. Recientemente, fue nominada a Mejor Película Iberoamericana en los Premios Goya, y su director, Simón Mesa, habló con LR sobre esta coyuntura.

¿Qué significa esta primera nominación a los Goya para su carrera? Para su carrera, y para el cine nacional.

Intento no darle demasiado peso. Obviamente, nos alegra mucho, sabemos la importancia de los Goya y que tienen mucha fuerza en el panorama del cine en español, eso nos alegra. Sin embargo seguimos en el trabajo de hacer cine, pensando en nuevos proyectos.

Porque cuando uno va haciendo películas, va construyendo un poco la tradición del cine en Colombia, recorriendo el cine que se ha hecho, los errores y aciertos de otros cineastas, que son lo que construye el cine del presente y del futuro. Entendemos este momento como una oportunidad de crear caminos en la visión del cine colombiano y encontrar otras puertas que se abren en varios campos para el país.

Un Poeta, ha tenido una especial repercusión en el cine nacional. Usted ya tiene dos cortos y un largometraje más entre sus trabajos ¿Qué se hizo diferente en esta película para lograr este impacto?

Muchas cosas. Es que el cine, aparte de aprendizaje, es de experiencias, no sólo mías, sino de todo un equipo detrás y de decisiones conjuntas. Mi búsqueda personal es hacer películas con valor, eso implica todo el proceso creativo de construir una película que llegue a un feliz término. Para mí lo más importante es lograr que las películas se defiendan solas. Porque en la industria del cine o en el mundo del cine hay muchas variables que afectan la exposición de una película, el apoyo internacional, el apoyo de ciertas personas, entidades, plataformas, entre otras. Pero uno como cineasta tiene que trabajar porque la película que uno haga tenga los valores suficientes para que ella sola se defienda. Todo eso suena muy fácil, pero es un proceso muy grande.

Un Poeta es una película que se pensó desde el cine con muchos valores autorales, artísticos, pero que no fuera esquiva con la audiencia. Eso implica una narrativa que dialoga con una audiencia más amplia, sin dejar de lado sus valores como película autoral. Porque la película tiene un personaje que conectó mucho con la audiencia, el personaje de Oscar, el poeta, y sus conflictos también conectaron con la gente. Eso, sumado a una estrategia de distribución que supo leer la película y supo crear los elementos promocionales de estrategia de marketing y de distribución, liderado por este equipo maravilloso de Toc Talks y otro número de gente, le entregó a la película los elementos para que la gente fuera a verla.

Varias de sus producciones ya han sido reconocidas a nivel internacional ¿Cómo es esa hoja de ruta para llegar a instancias como Cannes o el festival de Toronto?

Pues, como una fórmula para llegar, no la sé. Yo he generado una relación con el Festival de Cannes, que surgió de un corto que hice hace 10 años también, que tuvo una repercusión en ese festival al ganar la Palma de Oro. Entonces fue el inicio de mi relación con el festival, y Cannes es un espacio que tiene mucha relevancia y le entrega mucha visibilidad a las películas que pasan por ahí.

Sin embargo, Un Poeta es una película hecha también pensando en que los festivales no necesariamente son el objetivo de las películas, sino el inicio, es una plataforma que amplía el rango de discusión de las películas para que lleguen a más personas.

La película ha logrado tener un balance entre ser una película especial en cuanto a valores, en cuanto a forma, pero también es una película que no es esquiva al público. Yo no quisiera llamarla comercial, pero sí la pensamos desde el término de lo popular, pensando en que conmoviera, en que toque fibras de la audiencia.

¿Cómo fue innovar en estos nuevos lenguajes digitales para promocionar la película?

Nosotros como productores de la película, hacemos la película y luego entregamos la confianza y la distribución a personas que tienen mucha experiencia en ese campo, y supieron hacer una estrategia admirable. Nosotros también nos sorprendemos, pues como productores, directores, guionistas, dejamos todo en manos del equipo de distribución.

¿Cómo dialoga ese reconocimiento con la realidad financiera de la película? Es decir, ¿el prestigio también se traduce en mejores condiciones económicas para el proyecto o para su trabajo como director?

Hay que entender que en Colombia ya hay profesionalización del oficio del cine, hay gente que vive de hacer películas desde lo técnico. Yo puedo decir que hacer una película es como crear una empresa. Es que producir películas independientes, pequeñas, como esta, implican tiempo y recursos que usualmente no tenemos y tenemos que acudir a otros oficios, plantearnos ser profesores o trabajar en otras cosas. Pero Un Poeta nos ha mostrado también caminos que hacen un poco más viable las películas.

Obviamente, la taquilla en Colombia se traduce también en la posibilidad de tener más ingresos para la película, pero lo que pasa con estos festivales de cine en el mundo, es que no solo son premios, también son visibilidad para la película, y los festivales de cine también son mercados, algo muy muy importante en el cine, donde van y se presentan las películas a vendedores que las compran para que sean exhibidas diferentes países del mundo. Casi no se habla de eso, y lograr llegar a eso es tener una distribución más amplia, llegar a más regiones del mundo, llegar a plataformas, y eso ha sido muy esperanzador para nosotros.

Estamos entendiendo este modelo que permite potenciar el arte y el oficio que uno hace, el de hacer películas, y vivir de esto. Puedo decir que Un Poeta es mi película que más visibilidad e ingresos ha generado, por todo este proceso que ya mencioné.

¿Podría decir que Un Poeta ha sido una película rentable?

Hay que entender dos aspectos cuando se habla de la rentabilidad en este tipo de cine. Si tú trabajas como asistente de dirección, por ejemplo, en una película, tú no tienes el riesgo. a ti te pagan un salario, como cualquier otro trabajo. Pero cuando produces una película, es como hacer una empresa. Entonces ahí sí vas, asumes responsabilidades. Yo trabajé en esta película algo así como cinco años, desde el momento en que empecé a escribirla hasta el momento en que se estrenó. En esos cinco años, yo no vi ningún ingreso, y es lo que pasa con quienes nos arriesgamos a hacer y producir películas, vemos el resultado monetario solo al final del proceso. Es ahí cuando vemos si es rentable, y podemos ver qué nos queda para poder pagar todo ese trabajo.

Puedo decir que con Un Poeta vamos a llegar a un balance, al punto de equilibrio, por así decirlo. Logramos hacer la película y recibir un beneficio económico, que al final es el punto de todo oficio.

¿Cómo evalúa la sostenibilidad económica del cine en Colombia?

Es complejo, aunque debo decir que Un Poeta ha mostrado ser esperanzador en cuanto a la industria, es decir, dentro del cine que mantiene ciertos valores estéticos y autorales. Sin embargo, es necesario ampliar los fondos con los que se hacen películas en el país. En Colombia, la mayoría de películas se financian con el Fondo de Desarrollo Cinematográfico, FDC, y yo creo es un fondo que es muy limitado para el volumen de gente que quiere hacer películas.

Para que haya más películas nacionales y exitosas, es necesario que el fondo se amplíe, y eso es una decisión de políticas públicas. El fondo ha tenido éxito en muchos aspectos, ha permitido que crezca el cine,pero al mismo tiempo no ha crecido en su presupuesto en proporción al volumen de películas que hoy en día se hacen en Colombia, y eso es una necesidad para la industria nacional. El fondo sigue premiando muy pocas películas al año, y mucha gente se queda sin producir películas, afectando de alguna manera esa economía, a las personas que subsisten, a las personas que hacen esas producciones, todo el equipo técnico y la cadena de producción. Entonces, hay que decirlo, el cine podría crecer en Colombia en la medida de que crezca ese fondo.

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