REC Watches convierte al metal de un antiguo Ford Mustang en un reloj

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La compañía REC Watches reutiliza el metal de carros como el Ford Mustang para fabricar las piezas de sus relojes.

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La relación entre los relojes y los coches ha llegado a un grado de saturación que es necesario buscar nuevas fórmulas para captar la atención del aficionado. Así lo ha hecho REC Watches, firma danesa de reciente creación que afronta dicho vínculo desde una perspectiva bastante moderna. El nombre de REC resume la filosofía de la firma, basada en las acciones de recover (recuperar), recycle (reciclar) y reclaim (reaprovechar). Dicho de otro modo, REC Watches fabrica sus relojes con acero procedente de trozos de metal de deportivos míticos que han sido donados a la firma por los coleccionistas.

La colección que más ha llamado la atención de los coleccionistas es la P-51, realizada en homenaje al Ford Mustang. La línea bien podría haberse llamado así, pero sus creadores han preferido recuperar el nombre del caza P-51 de la Segunda Guerra Mundial cuyo apodo (Mustang) fue elegido por el gigante automovilístico de Detroit en 1964 para bautizar su nuevo deportivo. El uso del metal original del coche se ciñe a la fabricación de la esfera de cada reloj. Para lograr un acabado más auténtico, la pieza mantiene su estado original y únicamente recibe un baño de laca transparente que lo aísla del resto del reloj.

Esta reutilización del material es el vínculo más fuerte que el coche original, aunque no es el único. Multitud de detalles en el diseño de la caja remiten al deportivo original de los años 60. Lo vemos claramente en la misma esfera, con un contador horario descentrado que remite al velocímetro, el indicador de reserva de marcha similar al contador de gasolina y una gran apertura de fecha junto al índice de las seis horas, el cual recuerda al cuentakilómetros. Aún hay más: la caja, con una curiosa forma cojín de indudable aspecto vintage, está decorada en sus laterales con relieves que recuerdan tanto al escudo del radiador del motor como a los famosos faros traseros que identificaron a los primeros Ford Mustang. Y un detalle más que avala su condición especial del reloj: una chapa donde aparece el número de chasis (Vehicle Identification Number según la legislación norteamericana) y el año de fabricación del coche del cual se recuperó el metal para la esfera.
Como es habitual en este tipo de ediciones, su carácter es limitado. Los responsables de REC señalan que la tirada de cada reloj dependerá de la cantidad de metal disponible para la fabricación de las esferas, aunque estiman que cada uno se hará en al menos 250 unidades. La colección P-51 cuenta actualmente con tres versiones diferentes, todas ellas con caja de acero de 44 milímetros, cristal superior de zafiro antirreflejos y equipadas con un movimiento automático de la casa Miyota. También se ha anunciado una edición limitada con lanzamiento en mayo.

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