Deporte

Récord en Everest, 274 personas hacen cumbre en la jornada más concurrida de su historia

Reuters

Las autoridades de Nepal confirmaron una jornada sin precedentes en el Everest, superando la marca anterior de 2019 con 223 ascensos

Carlos Jaramillo Palacio

El Monte Everest volvió a convertirse en el centro de atención del mundo del alpinismo tras registrar una cifra histórica de ascensos en una sola jornada. El miércoles, un total de 274 personas alcanzaron la cima de la montaña más alta del planeta desde el lado nepalí, estableciendo un nuevo récord y superando ampliamente la marca anterior de 223 ascensos logrados el 22 de mayo de 2019.

La información fue confirmada por Rishi Bhandari, quien aseguró que nunca antes se había registrado una cifra tan elevada de personas coronando la cumbre del Everest en un mismo día. El representante de la Asociación de Operadores de Expediciones de Nepal explicó que el número podría incluso aumentar, ya que algunos escaladores aún no habían regresado al campamento base para reportar oficialmente su llegada a la cima.

Con sus 8.849 metros de altura, el Everest se extiende entre Nepal y la región china del Tíbet, siendo considerado el mayor desafío para miles de montañistas alrededor del mundo. Sin embargo, este año todas las expediciones se concentraron del lado nepalí debido a que las autoridades chinas no emitieron permisos de ascenso desde el lado tibetano, situación que incrementó considerablemente la presión sobre las rutas habilitadas en Nepal.

El fenómeno volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la masificación del turismo de alta montaña y los riesgos asociados a las expediciones comerciales en la montaña más alta del mundo. Durante los últimos años, expertos en alpinismo y organizaciones de rescate han advertido sobre el aumento descontrolado de escaladores en el Everest, especialmente durante la corta temporada de ascensos que suele desarrollarse entre abril y mayo.

Las impactantes imágenes compartidas desde la montaña mostraron extensas filas de alpinistas avanzando lentamente hacia la cima, una escena que se ha vuelto cada vez más frecuente en la llamada “zona de la muerte”, ubicada a pocos metros del punto más alto. En este tramo, las condiciones son extremas y el oxígeno disponible resulta insuficiente para el cuerpo humano, lo que convierte cualquier retraso o congestión en una amenaza potencialmente mortal.

Aunque las autoridades nepalíes han implementado nuevas regulaciones y mayores controles en los últimos años, la creciente demanda por conquistar el Everest continúa desbordando la capacidad de gestión. Para esta temporada, Nepal otorgó 494 permisos de escalada, cada uno con un costo cercano a los 15.000 dólares, consolidando a la montaña como una de las principales fuentes de ingresos turísticos para el país.

A pesar del incremento en las tarifas y de las exigencias adicionales impuestas a los expedicionarios, el interés mundial por alcanzar la cima no ha disminuido. Empresas de turismo de aventura y operadores internacionales mantienen una alta demanda de expediciones, impulsadas tanto por montañistas profesionales como por aficionados que buscan cumplir el sueño de llegar al techo del mundo.

Las críticas, sin embargo, no se han hecho esperar. Especialistas en seguridad de montaña cuestionan que se permita un número tan elevado de personas intentando la cumbre simultáneamente, pues las largas filas generan desgaste físico adicional, retrasos peligrosos y exposición prolongada a condiciones extremas.

El propio Rishi Bhandari reconoció que, aunque los escaladores se encontraban distribuidos en diferentes campamentos y horarios de ascenso, sería recomendable establecer límites más estrictos en el futuro. Según explicó, una cifra superior a 250 personas intentando alcanzar la cima en un solo día podría representar riesgos importantes para la seguridad de los montañistas y los guías sherpas.

Por su parte, Himal Gautam indicó que las autoridades aún se encuentran verificando oficialmente el número total de ascensos. Para validar cada expedición, los escaladores deben regresar al campamento base y presentar fotografías, dispositivos de rastreo y otras pruebas que certifiquen su llegada a la cima antes de recibir el reconocimiento oficial.

El récord de este año también reabre la discusión sobre el impacto ambiental en el Himalaya. El incremento de expediciones comerciales ha generado preocupación por la acumulación de residuos, el deterioro de las rutas y la presión sobre los ecosistemas de alta montaña. Diversas organizaciones ambientalistas han pedido al gobierno nepalí endurecer aún más las condiciones de acceso y limitar la cantidad de permisos emitidos por temporada.

Mientras tanto, Nepal enfrenta un complejo equilibrio entre proteger la seguridad de los escaladores y mantener uno de sus sectores turísticos más lucrativos. El Everest representa una importante fuente de ingresos para miles de familias vinculadas al turismo, especialmente para comunidades sherpas, guías de montaña, operadores logísticos y negocios relacionados con las expediciones.

La histórica jornada del 20 de mayo de 2026 quedará registrada como uno de los episodios más impactantes en la historia moderna del Everest. Más allá del récord, la situación refleja cómo la montaña más alta del planeta se ha convertido en símbolo de aventura, ambición y también de los desafíos que implica gestionar un turismo extremo cada vez más masivo.

El debate continúa abierto. Mientras algunos celebran el creciente interés por el alpinismo y el desarrollo económico que genera, otros advierten que el Everest se encuentra cerca de alcanzar un límite crítico. La pregunta ahora es si las autoridades y la comunidad internacional lograrán encontrar un equilibrio que permita preservar tanto la seguridad de los montañistas como la integridad de una de las montañas más emblemáticas del mundo.

TEMAS


Monte Everest