Se inaugura una reconocida embajada de jazz cubano en Bogotá

Juan Carlos Ensuncho

París, Nueva York, Río de Janeiro? todas las grandes capitales del mundo tienen sus clubes de jazz emblemáticos. A Bogotá le ha llegado el suyo: Cuban Jazz Café.Fue el escenario de la fiesta de clausura de la Feria Internacional del Libro-Filbo. Y es de la misma cadena del Havana de Cartagena; el sitio que estuvo en boca del mundo entero por los pasos de baile que demostró allí la secretaria de estado de EE.UU., Hillary Clinton, en la Cumbre de las Américas.

'Si usted es amante de las Jam sessions, descargas, improvisación en estado puro, tumbao y golpe cubano en su máxima expresión, este es su sitio', dice su socio principal Gabriel Más Díaz. Es un melómano empedernido, que cuenta entre sus amistades a figuras como Alfredo de la Fe. Español de nacimiento, pero americano de vida y corazón.

El primer bar lo tuvo en Honduras, a principios de los 90. Se llamaba Zanzíbar y alcanzó a tener dos locales: uno en Tegucigalpa y otro en La Ceiba. Tras el paso del huracán 'Mitch' por Centroamérica, decidió tomar rumbo a Cartagena, donde llegó a finales de 1998 a montar 'Cuatro vientos', un bar de rock. Fue su primer sitio en la Media Luna, emblemática calle de Getsemaní.

Luego de tres años, Gabriel vuelve a su natal Barcelona, y monta con unos socios el bar de música cubana RAIM, donde funcionaba una clásica bodega de vinos desde 1886. A pesar del éxito obtenido, en 2006 decidió volver a Cartagena con la idea de fundar un bar parecido, de música cubana en vivo. Consiguió un socio de origen italiano, y el 8 de septiembre inauguraron el Café Havana en la esquina de la Calle de la Media Luna con la Calle del Guerrero. Fue el día de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba. Rápidamente el sitio es acogido por un público amante del ambiente de un clásico bar de los años 50. Se convierte en sitio de referencia para turistas, ejecutivos, empresarios, o diplomáticos como Clinton. Luego de replicar el éxito con dos sitios en Panamá, gracias a la ayuda de socios barranquilleros, la meta de Gabriel ahora era Bogotá. Hace dos años contactó al dueño del sitio donde funcionó un billar durante los últimos 50 años. El año pasado le dio el sí. 'Busqué el local en el centro histórico porque el centro es tierra de nadie y tierra de todos', explica Más Díaz como una fórmula de éxito.

Sin embargo, no montó un clásico bar de los 50 o un salón de baile. Le apostó a algo nuevo, en su afán de reinventarse. Así fue como creó, con los mismos socios barranquilleros, el Cuban Jazz Café, un sitio en el que se respira glamour, sofisticación, clase; en alfombras rojas, amoblados negros brillantes, y una carta con más de 30 preparaciones especiales de mojitos y otros cocteles. 'No creo en los bares de moda. Creo en los clásicos, bares que parece que tuvieran toda la vida y que están para quedarse toda la vida'.

A mediados de marzo inauguró la primera parte: el bar. Está trabajando en lo que será también un restaurante de comida española y latinoamericana, con capacidad para 500 personas. Y lo hará, otra vez, el día de la Caridad del Cobre con el acompañamiento de músicos de jazz.

Gabriel Más Díaz tardó muchos años en construir su imperio de sabrosura cubana. Varios años en montar Cuban Jazz Café. Y no calculó que se trata del mismo local donde funcionó el Metropolitan Night Club, el más elegante sitio de Bogotá, que inauguró el gran Lucho Bermúdez en 1943.

Una línea con presencia en Panamá
La línea cubana del español Más Díaz se ha extendido a Panamá, donde tiene dos sitios. En los 4 bares suma más de 70 empleados. En 2008 fundó el bar Vieja Habana en el Casco Viejo de Ciudad de Panamá. Por la buena acogida, al año siguiente inauguró el Habana Panamá, en el barrio donde vive el gran Rubén Blades. Se ha convertido en uno de los salones de baile de mayor reputación del país vecino, por el que han pasado figuras como Los Van Van, Willy Colón, La India, Cheo Feliciano, Richie Ray & Bobby Cruz, Willy Chirino, Larry Harlow y otros.

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