Un diamante azul protagoniza la nueva colección de Alta Joyería de Messika
domingo, 5 de julio de 2026
La maison parisina presenta el collar Okavango Blue, una pieza maestra en torno a un espectacular diamante azul de 20,46 quilates
Expansión - Madrid
Cantaba Marilyn Monroe que son los mejores amigos de una para siempre y Zsa Zsa Gabor aseguró que "nunca amé tanto a un hombre como para devolverle sus diamantes". Estas piedras preciosas, las más legendarias y exclusivas de todas, se forman de manera natural bajo la superficie de la tierra. Y los paisajes de Botsuana, una tierra regida por una renovación perpetua, atesoran piedras de calidad excepcional.
Al sureste del país africano se encuentra la mina de Orapa, considerada la explotación de diamantes más extensa del mundo. Con una producción que ronda los 10 millones de quilates al año, este inmenso yacimiento es la piedra angular de la industria nacional. En este enclave se encontró en 2018 una excepcional piedra azul de 41,11 quilates, que una vez pulida quedó en 20,46 quilates (4,2 gramos). Con forma ovalada y considerada como la gema más grande de ese inusual color jamás descubierta en el país austral africano, fue bautizada con el nombre de Okavango Blue, en homenaje a uno de los paisajes más famosos del país: el Delta del Okavango.
Un color excepcional
Esta joya de la naturaleza debe su color a la inclusión de un mineral poco frecuente, el boro. Éste se encontraba en las rocas de los océanos, pero a través de los movimientos tectónicos de las placas terminó en el interior de la Tierra, hace entre 1.000 y 3.000 millones de años, cuando se formó el diamante.
La pieza se formó a unos 668 kilómetros de profundidad, desde donde llegó, a través de los años, a la cota superficial de la mina donde se encontró. Durante este recorrido, el diamante atravesó lechos de ríos, arenas y sedimentos oceánicos antes de depositarse en el yacimiento africano.
Alta joyería alrededor del cuello
Con un poético color que revela un matiz gris que le otorga una sensación de majestuosidad, esta piedra excepcional protagoniza el collar Okavango Blue, la pieza maestra de la nueva colección de Alta Joyería Terres de Contrastes de la Messika. La creación pone en valor todo el savoir-faire artesanal de la maison, así como su capacidad creativa para magnificar una piedra absolutamente excepcional. El diseño del collar ha sido concebido para realzar la extraordinaria intensidad cromática del diamante: el colgante se ha situado deliberadamente más bajo sobre el collar, permitiendo que la piedra se desprenda visualmente y cobre todo su protagonismo cuando se lleva cerca del busto.
Engastada a lo largo de una línea flexible de diamantes más de 500 diamantes que guían la atención hacia la piedra azul, la pieza capta los reflejos de la luz evocando el movimiento del agua en el delta del Okavango. En este diseño, el atelier parisino ha despojado al oro de su rigidez natural para dar forma a eslabones tejidos que se entrelazan y otorgan al metal una flexibilidad similar a la de un tejido. Esta creación de estructura flexible se enrosca sobre la clavícula como una pitón viva.