Un homenaje acrobático al maestro Antón Chéjov en el Jorge Eliécer Gaitán

Rainiero Patiño

La magia del XIII Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá sigue encantando espacios. La variedad, la polifonía y lo innovador de las propuestas escénicas ha sido, también esta vez, una de las principales características de la fiesta. Tal es el caso de la obra Donka, una carta a Chejov, del grupo suizo Compagnia Finzi Pasca y Chekhov Interniational Theatre Festival.

La obra es una experiencia pura para los sentidos, un viaje romántico por las alturas. Durante la puesta en escena, la música festiva ambienta los actos de este increíble grupo de ocho acróbatas y malabaristas. Desafiando la gravedad y apoyados en efectos visuales, transforman la mirada de los espectadores.

Donka, una carta a Chéjov, que no es más que un recorrido emotivo, vertiginoso y fascinante por la vida de Antón Chejóv, tiene una duración de noventa minutos. La obra perteneciente al género de teatro circo se está presentando en el Teatro Jorge Eliecer Gaitán desde el 30 de marzo, y hasta el 8 de abril.

El montaje es dirigido por Daniele Finzi Pasca, el propio fundador de la compañía suiza, y quien a través de esta creación exhibe su maestría y capacidad de innovación en el circo contemporáneo.

Finzi es reconocido por trabajos anteriores como 'Nebbia' y 'Rain'. La Donka, una campanilla atada al hilo de la caña de pescar, constituye el pretexto en el que Finzi Pasca se inspira para construir un mundo de puras imágenes con payasos, bailarines y cantantes que dan vida a los personajes surgidos de la pluma del escritor ruso. La invitación es a liberar los sentidos y dejarse `pescar` por el grupo suizo.