Wolff dice que F1 debe actuar "con bisturí y no con bate" a la hora de introducir cambios
lunes, 20 de abril de 2026
Wolff se mostró "cautamente optimista" respecto a que todo encajará y restó importancia a las preocupaciones de que los ajustes puedan no ser suficientes
Reuters
El jefe de la escudería Mercedes, Toto Wolff, dijo el lunes que la Fórmula Uno debe adoptar un enfoque preciso en los cambios normativos que puedan mejorar las carreras, en lugar de un cambio radical.
Los equipos, los fabricantes de motores y las principales partes interesadas de la F1 tienen previsto reunirse más tarde en el día para proponer ajustes a las nuevas normas a tiempo para la próxima carrera en Miami en mayo.
"Debo decir que las conversaciones que se han mantenido entre el grupo de pilotos, la FIA (el organismo rector), la Fórmula Uno y los equipos han sido constructivas", declaró Wolff a los medios en una videollamada.
"Todos compartimos los mismos objetivos. Se trata de cómo podemos mejorar el producto, convertirlo en una competición en toda regla y ver qué se puede mejorar en términos de seguridad, pero actuando con un bisturí y no con un bate de béisbol", señaló.
"Creo que estamos llegando a buenas soluciones que esperamos ratificar hoy para seguir evolucionando, porque solo llevamos tres carreras", añadió el austriaco. "Y, en cierto modo, tenemos que aprender del pasado, donde a veces se tomaban decisiones de forma errática y luego nos pasábamos de la raya y nos dábamos cuenta de que no era bueno".
Mercedes ha ganado las tres carreras de esta temporada, las dos primeras con doblete, con el joven italiano Kimi Antonelli liderando la clasificación por delante de su compañero de equipo George Russell.
El cuatro veces campeón del mundo de Red Bull, Max Verstappen, que aún no se ha acercado al podio esta temporada, ha dicho que las normas son fundamentalmente defectuosas y ha insinuado que podría abandonar si no se producen cambios importantes.
Wolff se mostró "cautamente optimista" respecto a que todo encajará y restó importancia a las preocupaciones de que los ajustes puedan no ser suficientes para apaciguar a quienes quieren ver a los pilotos a toda velocidad sin tener que "levantar el pie y rodar en punto muerto" y verse ralentizados por tener que gestionar la energía eléctrica.
El deporte ha experimentado el mayor cambio de chasis y motor en décadas, con nuevas unidades de potencia repartidas aproximadamente a 50% entre energía eléctrica y combustión. Los pilotos también han planteado preocupaciones de seguridad sobre las velocidades muy divergentes entre los autos que usan el impulso eléctrico y los que bajan la velocidad para recargarse.
Wolff afirmó que todos los implicados deben "comprender nuestra responsabilidad como guardianes del deporte" y trabajar para salvaguardar la competición en lugar de buscar una ventaja.
"No deberíamos hablar mal en público de nuestro propio deporte", agregó. "Todos hemos caído en esto en el pasado, ya sea por astucia o por intentar proteger una situación o mejorar el marco normativo".
"Pero debemos tener mucho cuidado porque lo que decimos en público puede que no tenga una repercusión inmediata en cómo perciben los aficionados el deporte, pero eso llega con un cierto retraso", comentó.