Wolfgang Puck: el chef que revoluciona la comida de los aviones y a precio de turista

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Sus apuestas culinarias para llevar triunfan en los grandes aeropuertos

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Poblados por tiendas y restaurantes de distinta naturaleza, los aeropuertos se han convertido en mucho más que lugares de tránsito antes de despegar hacia un destino o volver de un viaje. No obstante, la oferta gastronómica una vez sentado en la butaca del avión sigue siendo limitada por razones obvias, y más aún si se viaja en clase económica.

El chef Wolfgang Puck (Sankt Veit an der Glan, Austria, 8 de julio de 1949), que ha triunfado en Estados Unidos y en muchos otros países con sus geniales apuestas culinarias para todos los bolsillos, ofrece ahora un interesante concepto en un número creciente de aeropuertos para, no sólo brindar al viajero la oportunidad de disfrutar de una excelente comida antes o después de pasar por la sala de embarque, sino también en el mismo avión, al que se tiene la oportunidad de llevar estos platos de calidad elaborados con una celeridad y eficacia realmente extraordinarias.

Todo empezó en los años 90. “Teníamos nuestros locales Express que desarrollamos en sitios como los estudios Universal o Disney World, tras los cuales me ofrecieron crear uno para el aeropuerto de Los Ángeles. Luego el alcalde de Chicago, al que le gustó ese local, me pidió que abriera otro en su ciudad. Estos restaurantes no son fáciles de inaugurar porque requieren permisos y esfuerzos especiales, pero merecen la pena”, explica el célebre cocinero.

La idea surgió al tratar de meterse en la cabeza del comensal de un aeropuerto y entender lo que necesita cuando tiene prisa. “Empezamos ofreciendo platos de elaboración relativamente sencilla como sopas, pastas, ensaladas o sándwiches. Nunca me olvidaré de un día que decidí sentarme a comer en nuestro restaurante del aeropuerto de Chicago junto a una pareja que no sabía quién era yo pese a que había fotos mías por todas partes. Me reconocieron que siempre que volaban llegaban al menos una hora antes para poder comer ahí o subirse la comida al avión”, cuenta.

Puck reconoce que en la mayoría de las líneas aéreas no se come bien, independientemente de la clase que sea. “Hace poco, volando de Singapur a Los Ángeles, me dieron una sopa de champiñón tan fría que no había manera de tomársela. ¡Si lo llego a saber hubiera comprado una de las mías en el aeropuerto!”, asevera. Con la simpatía que lo caracteriza, Wolfgang Puck admite que la gente a su alrededor suele quejarse de la comida en los aviones, hasta el punto de que en ocasiones le piden que él cocine. “Así que una vez me levanté par asegurarme de que al menos calentaban la comida correctamente,” recuerda entre risas.

Para garantizar la consistencia de la oferta culinaria en los aeropuertos, cuenta con un puñado de chefs que viajan sin cesar de local en local para revisar el menú y el servicio. El cocinero tiene cerca de 100 conceptos casuales repartidos por todo el mundo (que complementan sus restaurantes de alta cocina como Spago o Cut, un extraordinario servicio de catering y una multitud de productos y ofertas gastronómicas de diversa índole), de los cuales alrededor de la mitad se encuentran en aeropuertos. En 2017 facturó cerca de US$512 millones, su equipo (5.500 empleados) trabaja duro para asegurarse de que la calidad de la cocina así como la comodidad del envasado se adapten a las necesidades del viajero del siglo XXI.

Vistas al futuro
El objetivo es llegar a triplicar sus números en los próximos 10 años, para expandir aún más si cabe la marca Puck, marchamo indiscutible de calidad en cualquiera de sus formatos. Además, es consciente de la gran repercusión o exposure que sus establecimientos en los aeropuertos tienen a nivel global, constantemente visitados por viajeros internacionales.

En ese sentido, uno de los mayores méritos de Wolfgang Puck ha sido encontrar la manera de ser creativo y garantizar la calidad de los productos dentro de las lógicas restricciones de un aeropuerto, con su especial idiosincrasia. Y todo parte de las buenas relaciones establecidas con distintos compañeros de viajes o partners a los que el equipo de Puck ha convencido para encontrar fórmulas de colaboración que desemboquen en la mejora de la oferta al consumidor dentro de una terminal de vuelo, con una excelente relación calidad-precio.

Los primeros conceptos fueron llamados Express, pero estos han evolucionado hacia ideas más complejas tanto en la barra The Kitchen Counter o The Kitchen, dependiendo del servicio, donde Puck expresa de manera rápida y eficiente su pasión por explorar los mejores sabores locales en platos sencillos que pueden ser degustados tanto en estos espacios como en el avión. “Wolfgang ha trabajado duro y colaborado muy de cerca con distintos proveedores para crear restaurantes novedosos en los aeropuertos que cambien y mejoren las posibilidades gastronómicas de los consumidores”, explica Joe Essa, Presidente y Consejero Delegado del grupo Wolfgang Puck Worldwide. Es importante recalcar que todo lo que se disfruta en estos lugares puede subirse al avión. “Hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo a estudiar la manera que la comida puede ser preparada para que aguante bien el viaje y sea fácil de consumir, pensando ante todo en la comodidad del viajero”, remata Essa.

Aunque su centro de operaciones está en Estados Unidos, estos restaurantes aeroportuarios también están presentes en países como Canadá, Singapur, Australia, Colombia, China, Japón, México o Emiratos Árabes. Y es su oferta gastronómica para la terminal seis de Los Ángeles la que tiene el mayor volumen de negocio, ya que cuenta con cuatro conceptos distintos dentro del mismo espacio. Wolfgang Puck siempre ha sido un visionario que se ha adelantado a su tiempo, y ahora nos muestra cómo se puede comer de primera, a precio muy razonable, viajando en la clase que sea e incluso estando apurado de tiempo. Casi apetece pasar por las habituales tribulaciones de un vuelo y el aeropuerto si se sabe que el gran chef de origen austriaco tiene un local ahí.

Talento para los negocios
De la mano del propio Wolfgang Puck FS visita la terminal 6 del aeropuerto de Los Ángeles (LAX), uno de los más importantes y de mayor tránsito del mundo. La llegada de Puck, un hombre muy conocido y admirado en Estados Unidos, no tarda en provocar cierto alboroto entre trabajadores y comensales.

“Una vez, cuando estaba en Cancún, me cubrí la cabeza y parte de la cara con una gorra y pedí una pizza en uno de mis restaurantes y tengo que admitir que me estaba enfadando un poco porque veía que tardaban más de lo necesario; pero justo cuando me iba a quejar llegó la pizza y estaba tan buena que al final me la comí y punto, sin darme a conocer”, rememora. Su oferta gastronómica aeroportuaria incluye desde productos listos para llevar y consumir grab and go (sándwiches, etc.) hasta platos más elaborados, como la ensalada China con pollo o sus célebres pizzas, que lo lanzaron a la fama cuando 35 años atrás abrió su mítico restaurante Spago en Hollywood, donde las estrellas de cine hacían cola para entrar y se peleaban por sentarse en las mejores mesas.

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