Al capricho del consumidor

Los vaivenes de la economía están dejando al descubierto que las perspectivas pueden ser tan buenas o malas como se perciba. Y en ese sentido los consumidores están golpeando seriamente la confianza en una pronta recuperación.

En el campo local, el Banco de la República prevé, con base en la medición del consumo y pese al crecimiento del PIB en el primer trimestre de 2012 de 5,9% que la desaceleración será inevitable.

Lo curioso es que los analistas miden, en parte, la salud de la economía según la confianza que reportan los consumidores sobre el futuro ingreso a sus bolsillo, pero en resultados como los conocidos las semana pasada, el consumidor le jugó una mala pasada a las grandes multinacionales.

Buena parte de ese aguacero sobre las perspectivas remojó al Banco de la República, sobre cuya reunión de julio recayó buena parte de los movimientos de la semana pasada. Y finalmente tuvo que bajar sus tasas de interés al 5%.

El dólar por fin buscó dejar ese sombrío panorama de mantenerse por debajo de los $1.800 por billete verde y alcanzó a levantar cabeza, todo porque se esperaban acciones para frenar la revaluación del peso. Otra vez la perspectiva. Olvidando que el dólar está barato en cualquier economía del mundo.

Sobre la Junta del Emisor pesaba la mirada de los analistas y el pedido del Gobierno, porque mientras la junta dice que hay que cuidar la inflación y frenar el endeudamiento de los consumidores, el Gobierno y los agentes del mercado pedían su intervención para bajar de los 5,25% la tasa de interés de referencia. Aseguraban que la zona Euro está frenando cualquier crecimiento.

En el campo internacional, el Fondo Monetario Internacional, FMI, ya había advertido que venían tiempos menos halagadores, cuando estimó en sus previsiones de crecimiento del PIB mundial, que el próximo año bajaría a 3,9% y en este 2012 apenas sería de 3,5%.

Estados Unidos también teme reconfirmar esa proyección de que su economía apenas crecerá un 2% o quizás menos, al tiempo que enfrenta el temor de una recesión en 2013. Todo porque China, que venía como el motor del crecimiento mundial apenas se ubicó en un 8% de crecimiento, sus consumidores no gastan.

Para muestra el botón. La acción de Apple, la mayor compañía del mundo por valor de mercado, llegó a bajar hasta los 574,97 dólares en la Bolsa de Nueva York, luego de una valorización del 42% durante 2012.

Las cosas fueron realmente sorprendentes la semana pasada cuando el revuelo en los mercados se hizo sentir por la caída en el valor de las acciones de Apple. La manzana de Steve Jobs reportó que sus acciones cayeron un 4,3%, porque sus ventas trimestrales estuvieron por debajo de las previsibles.

A junio, los ingresos netos de Apple subieron un 21% a US$8,82 mil millones, las ventas crecieron un 23% a US$ 35 millones, mientras los analistas proyectaron ingresos de US$37,2 mil millones.

Pero lo que suena increíble es que esa caída tiene nombre propio: se debe, entre otras, a las expectativas de un nuevo juguete que supere al iphone, que le reportó ventas por US$26 millones en el tercer trimestre fiscal, aunque se esperaban US$28,4 millones. Los consumidores ya no están comprando el teléfono, que todavía no cumple un año en el mercado, y retrasan la adquisición a la espera del próximo modelo, explicó Tim Cook, presidente de Apple, quien tuvo que reconocer que las ventas del aparato que todos quieren tener, significa la mitad de las ventas de la compañía.

En fin las expectativas del consumidor juegan mucho, los analistas los saben.

Por eso quizás es mejor exponer claro, con anticipación lo que se espera, y así evitar jugadas erróneas. En ese caso la información debe circular pronto y de manera veraz.