Antioquia, ¡no te dejes encerrar!

Lo primero es el país. Es mejor sobreponer cualquier diferencia personal, ideológica, partidista o regional a la conveniencia de todos y sacar adelante la locomotora del progreso y la infraestructura.

Ahora nos toca cruzar hasta los dedos de los pies y confiar en que las licencias ambientales por fin permitan arrancar la construcción de las llamadas Autopistas de la Prosperidad, antes Autopistas de la Montaña, para que todos ganemos.

El proyecto le sirve a Antioquia, pero es un gran progreso para todo el país que podrá incrementar sus proyecciones de crecimiento económico por contar con la infraestructura adecuada a toda la industria.

Es bueno tener en cuenta que el Bbva acaba de revisar a la baja la proyección de crecimiento colombiana al 4,1% en 2012 y 4,4% en 2013, en tanto que América Latina llegaría al 3,2% en 2012 y al 3,6% en 2013. Esa proyección concuerda con la Encuesta de Opinión Industrial de la Andi, según la cual en el primer semestre de 2012 la producción nacional aumentó 1,3% frente al 6,4% del mismo periodo del 2011.

Colombia puede repuntar en sus cifras de crecimiento e incluso aprovechar la debilidad en el crecimiento económico mundial y hasta sacar adelante su producción agroindustrial, pero ante todo se necesita infraestructura, para competir en exportaciones de maíz, frutas, café o ganado.

El gobierno confirmó el crecimiento de la inversión extranjera en 20%,  superior a los US$10.000 millones a julio de 2012 y según el presidente Juan Manuel Santos “nuestra economía crece saludablemente por encima del promedio mundial”.

Ese crecimiento bien podría ser mayor si contáramos ya con las Autopistas de la Prosperidad en dobles calzadas, como lo propuso ISA. Ojalá que no haya enemigos escondidos del plan que se proyecta finalizar en 2017, ya sea con dobles calzadas o con buenas carreteras, aunque lo ideal sería pensar en grande y trabajar de una vez para mejorar nuestra competitividad en infraestructura, pero conformémonos con que al menos arranque este proceso.

Con esta obra Antioquia no quedará encerrada y se conectará con el suroccidente del país teniendo en cuenta que hay asegurados $10 billones de aportes del Gobierno.

Hoy Medellín se ve lejana de los principales puertos porque sus montañas actúan como barrera geográfica, pero después de las obras, los camiones bajarán de 10 a 4 horas en su recorrido a Urabá y de 24 a 18 hasta Cartagena. Eso significa menos costos de transporte. Los más de $13,5 billones que costaría el proyecto que contempla unos 90 kilómetros; 131 túneles; 60 kilómetros de viaductos y más de 600 puentes, compiten en importancia en infraestructura en América Latina hasta con el Canal de Panamá.

Esta envergadura nos hace entrar en el tercio de los amigos del plan. Después de los más de $30.000 millones de pesos que se han gastado en los estudios bien vale la pena sacar adelante esta obra, aunque sea mediante la concesión hasta por los 50 años de los que se ha hablado. Así Antioquia no quedará encerrada.