Dane: debate de la medición de pobreza

Medir la economía es un reto más complejo y más aún en un entorno cambiante donde muchas cosas pasan por fuera de la economía del "dinero"; dentro de este complejo escenario está la medición de pobreza, que sin importar cual sea su resultado será inmediatamente criticada, negada y atacada.

Esto se debe a que los ejemplos hacen temblar las cifras generales. Si se dice que se redujo la pobreza, inmediatamente se puede constatar que aún hay pobres y, por ende, la medición "no es correcta"; la verdad es que Colombia continúa en su "revolución silenciosa" y esta tiene que notarse en la calidad de vida de los colombianos, donde los pobres no son la excepción.

Según la metodología del Dane, la pobreza económica pasó de 37,2% a 34,1%, lo que debe interpretarse que la proporción de personas que tienen un ingreso menor de la cota de pobreza se ha reducido en 3 puntos porcentuales, que significan más o menos 1,2 millones de personas saliendo de la pobreza.

Es muy difícil definir pobreza y más en un entorno de necesidades cambiantes y de expectativas dinámicas; si bien vivir al mes con un ingreso de $194.000 es casi imposible en las ciudades principales, también es fundamental analizar realmente la estructura de gastos básicos y la deseada, porque si bien queremos tener acceso a muchas cosas, algunas de estas no son vitales ni básicas en nuestra vida; adicionalmente, cabe recordar que muchas personas son beneficiadas por subsidios directos e indirectos (como los estratos de servicios públicos), aumentando así su capacidad de compra.

Es fácil señalar que la pobreza no se ha reducido o que la medición del Dane está mal o amañada según la necesidad de turno, y esto nos lleva a un debate de fondo en el rol de esta institución económica: debe ser independiente del Gobierno Nacional. Hoy la Dian tiene un comité directivo que colabora en la continuidad e independencia de la institución, al igual que una Regla Fiscal que regula el gasto cíclico y contracíclico del presupuesto nacional logrando mejorar el ahorro nacional y reduciendo la discrecionalidad del gobierno en el gasto público, y el Banco de la República ha demostrado el éxito de la independencia de la política monetaria.

Por esto el camino para lograr que todas las partes de nuestra democracia crean en los datos del Dane siempre y no según su utilidad política coyuntural como los usa la oposición o el gobierno de turno.

El Dane es el termómetro del país y ha logrado un nivel técnico muy importante y un enorme reconocimiento mundial, y por esto para que estudios fundamentales como la medición de pobreza sean reconocidos y usados para continuar con el cambio que el país necesita, es fundamental que comencemos a dar pasos en pos de su independencia para que sus resultados sean inmediatamente acogidos por todas las partes, ganando así transparencia en los resultados de las políticas públicas y que no nos quedemos en debates sobre las metodologías y no en los logros.