Desafíos para el sector agrícola

La seguridad alimentaria en el mundo se está viendo afectada por el cambio climático, el aumento de la población, el agotamiento de los recursos naturales y la crisis política entre los países. El desafío del cambio climático evidencia desfases tanto en los ciclos productivos de los alimentos y en los biológicos de flora y fauna. En estos últimos generando desaparición o explosión demográfica de especies y plagas que, a su vez, afectan, los cultivos.

La agricultura se encuentra en el centro de las preocupaciones mundiales cada vez que el cambio climático pone en riesgo  la producción. Por esto se hace necesario invertir más en tecnología para contrarrestar los perjuicios ocasionados por el clima. La crisis mundial de los precios de los alimentos en el 2008 reflejó los años de desinversión crónica en el sector agrícola en los países en desarrollo. En días pasados el multimillonario Bill Gates señaló que las agencias de Naciones Unidas que luchan contra el hambre son ineficientes e instó a fijar metas que eleven la productividad agrícola utilizando un sistema de control, que califique a los estados por sus esfuerzos para disminuir la pobreza. Lafundación de Gates está dedicada principalmente a financiar proyectos de salud en países en desarrollo y lanzó su programa de agricultura hace varios años incrementando subsidios a pequeños productores. A su vez financia un proyecto dirigido a identificar nuevas variedades de cultivos que se adapten al cambio climático. Con expectativas de menores cosechas los precios globales de los alimentos se pueden ver muy afectados. Por ejemplo, la sequía en Argentina impulsó el alza de los precios estadounidenses del maíz y la soja. En el mes de enero se elevaron el valor de granos y aceites vegetales, sin embargo, algo parecido se registró el año pasado cuando los precios mundiales de los alimentos medidos por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) alcanzaron un récord en el mes de febrero. Posteriormente, los precios cayeron en la segunda mitad del 2011 mitigando las presiones inflacionarias.  

Con la debilitada economía mundial y una disminución en la demanda de bienes y servicios aún no se evidencia una preocupación por la reciente alza de los precios mundiales de los alimentos. A su vez, fuertes suministros con producciones y existencias finales mejores de lo que se esperan previamente aliviarían esta alza. Por su parte, la FAO elevó para este año su estimación de las existencias mundiales de cereales en 5 millones de toneladas y el de granos en 4,6 millones.

Igualmente, se debe tener especial cuidado con las crisis políticas que se presentan en este momento, Irán tiene dificultades con el comercio de alimentos por las sanciones impuestas por Estados Unidos y Europa. Se evidencian problemas para comprar aceite de cocina, arroz y otros productos básicos y, a su vez, enfrentan problemas de pago
Es claro que la volatilidad de los precios y la desaceleración económica podrían aumentar el número de personas en riesgo de sufrir hambre en el mundo. En el 2010, la FAO estimó ese número en hasta 925 millones de personas.

Un  esfuerzo por aumentar y mejorar la producción de alimentos es lo que hacen algunos países como China. El gobierno chino está fomentando la investigación centrándose en áreas que incluyen la biotecnología, la producción de semillas y el uso efectivo de las tierras cultivables. A su vez, impulsa al sector bancario a incrementar sus créditos para las zonas rurales y mantener los precios de las materias primas agrícolas en niveles adecuados.

Se evidencia que el sector agrícola enfrenta desafíos en el suministro y la demanda, éstos se deben ir manejando ante el constante aumento de la población.