El Comité Olímpico Internacional et al

Primero tienes al Comité Olímpico Internacional que es el que tiene control de los logos y todo lo que se relaciona a las olimpiadas. ¿Cómo hacen el dinero? Principalmente vendiendo los derechos para que podamos ver los juegos y publicidad de auspiciadores globales. Cerca de la mitad de todo el presupuesto del Comité proviene de derechos de televisión. Cerca de una tercera parte del presupuesto viene de los derechos de televisión vendidos en Estados Unidos. Parte de este dinero va a los cientos de comités nacionales, donde no todos los reciben por partes iguales. Por ejemplo, el Comité Olímpico de Estados Unidos tiene una garantía de casi 13% de las ventas por retransmisión en Estados Unidos y 20% de las ventas por auspiciadores globales

¿Es negocio? Parece que sí. Para el último ciclo 2008-2012, recibieron US$4.870 millones. Recientemente el Comité anuncio que sus reservas aumentaron de US$105 millones  en 2001 a US$558 millones.

Las Televisoras

Si no hay audiencia, no hay negocios para las televisoras en todo el mundo. Es el Comité Olímpico Internacional, a través de un servicio llamado “Olympic Broadcasting Services” o OBS, el único que produce la señal de televisión de las competencias. Ellos lo que hacen es vender los derechos de retrasmitir la señal a decenas de televisoras en todo el mundo. El que más paga por la señal para el mercado que más genera dinero es Estados Unidos. La cadena NBC, que es parte de Comcast, pago al comité la cantidad récord de US$1.180 millones para los juegos de Londres 2012 y US$4.380 millones para los juegos de 2014 hasta 2020.

¿Es negocio?  Depende de como se mida. NBC apuesta que los auspiciantes comprarán espacios publicitarios en sus canales, incrementarán subscriptores en su canal de deportes “NBC Sports” para competir con Espn y ganar popularidad en línea. También está el  ganar prestigio, reconocimiento de marca, apoyar a los otros programas porque el que ve NBC muy probable se quede, y vender el inventario de espacios televisivos en el año, porque vender publicidad para las olimpiadas ayuda. Pero, ¿el negocio de las olimpiadas en sí? NBC perdió US$223 millones en las olimpiadas de invierno 2010. En las de Londres 2012, se espera que cubra los costos como conductores, equipo de producción, cámaras y la licencia que pagaron por derecho de transmisión de los juegos.

Los auspiciadores

Aquí entra el tercer negocio: la publicidad. Hay un club exclusivo global y están los locales. Hay once auspiciantes globales que pagan una gran suma para tener el derecho de usar el logo de las olimpiadas. Y cada auspiciante es exclusivo por categoría: Coca Cola para bebidas gaseosa, Visa para tarjeta, Panasonic para televisión, Samsung para teléfonos móviles, Procter and Gamble para productos del hogar, Mcdonald´s para comida, y la lista sigue. ¿Por qué a pocos? El argumento es que en vez de vender a muchos por poco dinero, lo que creó un serio problema de control en el pasado, prefieren vender a pocos por mucho dinero. Aunque los contratos son secretos, según The Economist, se estima que los once pagaron cerca de US$1.000 millones para el periodo 2009-12.

¿Es negocio? Parece que sí. Ganan credibilidad porque no cualquier marca puede pagar tal cantidad. Además reconocer la marca lleva a unirlo a otros productos. Por ejemplo, Samsung anuncia móviles en las olimpiadas. Por asociación de marca, ayuda a vender televisores, maquinaria y hasta seguros. Todo esto busca un punto final: reconocimiento de marca que lleva a comprar producto, lo que se traduce en potenciales ventas. Un estudio de Jonathan Jensen de Columbia College en Chicago y Anne Hsu de Relay Worldwide, que es una firma de mercadeo de deportes, han encontrado que las compañías que auspician el deporte de forma muy generosa (=$$$$) tiende a irles bien en sus ganancias. Lo que no está confirmado es que la subida en ganancias sea efecto de la publicidad. Lo que existe es una correlación positiva.

País sede

Según The Economist, el gobierno británico comenzó con un presupuesto de casi US$4.000 millones; ya va por los US$14.500 millones. Estamos hablando de construcción, seguridad, turismo, publicidad internacional y la liste sigue. No solo es construir o mejorar los estadios, también lugares donde se quedan las delegaciones. Turismo implica llenar hoteles, demanda de restaurantes, transporte, carreteras, y la lista sigue. Algunos dicen que sube el espíritu del país sede, lo que se traduce en más felicidad.

¿Es negocio? Parece que no. Un estudio reciente de la Universidad de Oxford dice que cada país sede de una olimpiada desde 1960 se pasó del presupuesto por un promedio de casi el doble de los presupuestado. ¿Y lo de la felicidad? No hay pruebas que indiquen que la felicidad de una nación se le atribuya por ser sede de las olimpiadas. Detrás de esas imágenes – donde unas quedarán para la historia y otras para la historia del olvido- existe un negocio que mueve miles de millones de dólares, donde para unos es ganancia y para otros, pérdida.

Toma nota.