El futuro incierto de Venezuela

Casi nadie respondería hoy que sí tiene futuro claro y promisorio Venezuela. Estimo que las tragedias de ellos bien pueden repercutir en Colombia. No descarto la inmigración masiva por la extensa frontera de venezolanos huyendo de la miseria y de un conflicto interno entre los leales a Chávez y sus opositores. A continuación las razones para algunos de mis temores.

El nuevo tumor que le extrajeron a Chávez en La Habana sí resultó ser canceroso. La gravedad del mismo es materia de numerosas especulaciones.  Al respecto caben tres opciones, a saber: se cura y gana; no se cura y, sin embargo, gana, pero fallece luego; pierde sano o enfermo.

Si Chávez, de 57 años de edad, se recuperara totalmente, no discuto que sería un importante candidato, porque todavía posee una popularidad elevada y porque dispone de poder absoluto para manipular los escrutinios y los resultados. El único líder es él y solo él. Miembro de su partido que se destaca lo decapita rápidamente.

En caso de que triunfara Henrique Capriles, líder de la oposición en la contienda electoral, salta a la palestra la advertencia de Adán Chávez, el hermanito de Hugo, quien no descartó un enfrentamiento armado en el futuro. Sabido es que las Milicias Bolivarianas están fuertemente armadas. Otra advertencia, el controvertido ministro de defensa, Henry Rangel Silva dijo en 2010 que las Fuerzas Armadas no aceptarían una victoria de la oposición.

Los militares se han tornado exageradamente poderosos bajo Chávez. Si Capriles triunfara, son de temer las protestas callejeras y demás formas de presión promovidas por ellos para derrocarlo. Pero se añoraría, así mismo, que en un país descuadernado, los mismos militares justificarían dar un golpe de estado, porque ya hoy se duda de la fidelidad del propio Ejército.

Si permanece Chávez en la contienda, debilitado por la radioterapia e hinchado por la cortisona, comenzarían a surgir las dudas sobre su capacidad para gobernar seis años más. Y en ese momento le harían falta los segundos con capacidades de primeros. Dudo que un segundón improvisado resulte electo.

Recordemos cómo hasta enero pasado ejercieron sus cargos Nicolás Maduro, ministro de Relaciones Exteriores y Elías Jaua, Vicepresidente.  Los sacó de la escena so pretexto de candidatizarlos para gobernaciones.  Pero si el cáncer le hiciera metástasis a Chávez, constitucionalmente le correspondería remplazarlo a Jaua mientras se realizaran nuevas elecciones.

Los únicos cuyas posibilidades sobreviven en la opinión son Diosdado Cabello, presidente del Congreso y compañero de Chávez en su fallido golpe militar de 1992, y su hermanito Adán, gobernador de Barinas, posición respecto de la cual ya se oye afirmar: "demuestra desde allí su nivel de incompetencia para gobernar".  ¿Problema genético?

Y, entre tanto, ¿hemos pensado cuánto nos podrían constar los inmigrantes venezolanos además de los desplazados nuestros?