El grado de inversión

En las últimas semanas las calificadoras de riesgo Fitch y Standard & Poor`s (S&P) decidieron mantener la calificación de grado de inversión soberana que tiene el país.
La calificación Soberana de un país es una opinión actual de la calidad crediticia otorgada a los bonos de deuda o títulos de tesorería que emite el Estado para financiar su actividad; ésta incorpora la probabilidad de incumplimiento y estabilidad crediticia y, es un reflejo de lo que se observa a través de ciclos económicos y políticos.
 

Las tres grandes entidades que se dedican a emitir estas calificaciones son: Fitch, Moody`s y S&P. Para Colombia, en 2012, las calificaciones que cada una de estas organizaciones han emitido son las siguientes: BBB- para Fitch, Baa3 para Moody`s y BBB para S&P. Todos han declarado estabilidad, es decir, la probabilidad de que la calificación no cambie.

Estas calificaciones son equivalentes y representan una capacidad adecuada para cumplir con compromisos financieros pero hay que tener cuidado de condiciones económicas adversas, pues éstas pueden conducir a un debilitamiento de la capacidad del deudor para cumplir con sus obligaciones financieras.
El año pasado, S&P cambio la calificación de BB- a BBB-, donde se encuentra hoy, la razón de este cambio fue la resistencia de la economía colombiana y el consenso político frente a políticas orientadas al mercado que contribuyeron al crecimiento económico.
 

Cuando se dio este cambio se pasó de una calificación especulativa a una de grado de inversión, a partir de entonces ya no somos sinónimo de una constante incertidumbre y exposición ante situaciones adversas financieras. Sin embargo; la calificación que actualmente poseemos refleja que los organismos calificadores aun ven a Colombia como un país que podría entrar en riesgo de verse afectado por la crisis de los países desarrollados, que son nuestros principales socios comerciales.
 

La razón de mantener la calificación no es solo por la incertidumbre de la crisis económica mundial sino también por el panorama fiscal. Víctor Herrera, Director General para América Latina de S&P afirmó, según artículo publicado por Reuters el 14 de junio, que es posible que más adelante se estudie la calificación dependiendo del éxito en la aprobación e implementación de las reformas fiscales que presentara el gobierno en el próximo semestre, y de los efectos positivos que generen pero también dependerá del aceleramiento de la inversión en infraestructura física.

Según el Informe de S&P, publicado en enero de este año: "La capacidad del gobierno de mantener estabilidad en tiempos de lento crecimiento mundial y los posibles shocks externos adversos son un factor clave en la calificación soberana. Las reservas internacionales de Colombia han llegado a casi US$36,000 millones, en comparación con US$28,900 millones a principios de 2011.  El nivel, cada vez mayor, de las reservas internacionales -en combinación con un tipo de cambio flexible y un rápido acceso a la liquidez externa de los acreedores multilaterales- proporciona un aislamiento adicional contra shocks externos."

Hay que reconocer que la revaluación del peso y la compra de dólares por parte del Banco Central es razón por la cual las reservas internacionales han crecido en los últimos años. Sin embargo; nuestro crecimiento económico depende de lo que exportemos en cantidad y valor. El índice de producción industrial y, por ende, las exportaciones han disminuido exceptuando minería e hidrocarburos, y, con la entrada en vigencia del TLC con USA, con productos más baratos este seguirá disminuyendo. Por estas razones es vital fortalecer políticas que conduzcan a obtener un mayor crecimiento productivo en el campo y en la ciudad.