El internet debe ser un derecho

El acceso a internet debe ser un derecho; no fundamental sino un derecho de tipo social, económico y cultural.

Los derechos fundamentales son todos aquellos inherentes al ser humano y determinan unos elementos básicos para que los seres humanos tengan lo que llamamos una vida digna. Los derechos económicos, en cambio, tienen como objetivo garantizar el bienestar económico, social y cultural de forma tal que se asegure el desarrollo de los seres humanos. El acceso a internet tiene la posibilidad de contribuir al desarrollo de estos últimos derechos.

El bienestar económico es posible gracias a los derechos en materia de trabajo; sin embargo, una persona no capacitada no es competitiva en el mercado laboral. Muchos de esos trabajadores no capacitados no tienen acceso a la educación, ya sea por falta de ingresos o porque sencillamente se encuentran en lugares de Colombia alejados de los puntos donde el gobierno ha logrado llevar educación. El internet permite que esas personas accedan a la educación mediante programas virtuales o mixtos.

En algunos casos ésta educación es gratuita como los cursos que ofrece el Sena; está también la educación de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, que ofrece programas mixtos, es decir, una parte virtual y una parte presencial; éste último caso implica que cada mes o al final de cada semestre, se debe ir a la universidad a recibir tutoría. Como estas debe haber varias instituciones en el país. La formación es capacitación para el trabajo y las personas con formación pueden competir en el mercado laboral y obtener mejores ingresos que les permite tener calidad de vida.

El bienestar social es, el conjunto de factores que participan en la calidad de la vida de la persona y que hacen que su existencia posea  aquellos elementos que dé lugar a la tranquilidad y satisfacción humana. Según Amalio Blanco y Darío Díaz, catedráticos de la Universidad Autónoma de Madrid, hay 5 dimensiones en las que se puede hablar de bienestar social, estas son: integración social, aceptación social, contribución social, actualización social y coherencia social; todas estas son las que contribuyen a que uno se sienta parte de la sociedad, tenga buenas relaciones con los demás, confíe en la sociedad y quiera seguir creciendo en la sociedad. En este sentido el internet, puede contribuir a obtener esas cosas. Con el internet se obtiene bienestar a través de películas, libros, enciclopedias y casi que todo lo que se nos pueda ocurrir. Incluso podemos viajar en el tiempo, virtualmente, y conocer otras latitudes culturales.

En Colombia, según el Dane, el porcentaje de hogares con computador pasó de 29,6% en 2010 a 33,9% en 2011. Frente al acceso a Internet aumentó 4,2 puntos porcentuales, pasando de 21,0% en el año 2010 a 25,2% en 2011, o sea, un cuarto de los hogares colombianos.

Adicionalmente los hogares de estratos 1 y 2 que adquieran Internet  a partir del primero de agosto podrán acceder a subsidios, cuando compren Planes Sociales de Banda Ancha, los cuales no estarán gravados con IVA.

El Ministerio TIC se encuentra trabajando por aumentar la cobertura de internet. Realizó una propuesta a la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones para que sea posible usar la banda de dividendo digital para uso de telefonía e internet móvil, esta banda permite una mayor cobertura en áreas rurales y de difícil acceso.

El trabajo es arduo, hay que eliminar el déficit de vivienda que hay en Colombia y, además, hay que mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas elevando su nivel cultural y educativo, especialmente, de quienes se encuentran en extrema pobreza en el sector urbano como en el sector rural.