¿El remedio es peor que la enfermedad?

Mientras en Argentina y otras partes del mundo algunos festejan la decisión del gobierno, otros lloran ante lo que consideran es el retroceso argentino.
El gobierno expropia 51% de Repsol
 

Era crónica de una muerte anunciada. El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner anuncio oficialmente la toma de control de la productora de crudo más grande de Argentina, YPF. Aunque el poder legislativo tiene que confirmarlo no hay duda que el nuevo proyecto se hará ley y así el estado argentino expropiará 51% de la petrolera que esta en manos de la petrolera española Repsol.
 

¿Reacciones? Muchas. El presidente de Repsol, Antonio Brufau , dijo que "lamentablemente la Presidenta argentina realizó un acto ilegítimo e injustificable desde el punto de vista jurídico. Vino precedido de una campaña (…) para lograr el derrumbe del precio de la acción de YPF y facilitar la expropiación. Estos actos sin lugar a dudas no quedarán impunes". Está pidiendo más de US$10.000 millones y están saliendo reportes que dicen que la gigante petrolera china, Sinopec, que estaba interesada en comprar a Repsol el 57,4 % de YPF por US$15.000 millones. Pero la expropiación cambió todo.
 

España no se quedo callada advirtiendo que Argentina "se ha dado un tiro en el pie". La Unión Europea abre la puerta a represalias que incluyen subidas arancelarias a las importaciones argentinas. Lo que está por verse es si las aplican.
 

Por otro lado, el presidente uruguayo José Mujica mostró su solidaridad con el gobierno argentino y el canciller venezolano. Nicolás Maduro expresó en televisión estatal que Chávez "saluda y respalda la decisión anunciada por el gobierno de la Presidenta argentina de nacionalizar la principal empresa petrolera".
Dentro de Argentina se levantan voces a favor. Por el ejemplo el jefe de gobierno porteño y posible candidato presidencial en el 2015, Mauricio Macri, reconoció que si es elegido presidente, mantendrá el esquema de control estatal de YPF impulsado por la Casa Rosada, pero advirtió que "haciéndolo bien".
 

El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, afirmó que el hecho de "que YPF sea estatal no está mal para nada", y consideró que "hay una necesidad de explotar nuestro petróleo y brindar este servicio público".
 

¿Por qué expropiar? Cuatro posibles razones
Lo irónico de todo es que para la Presidenta, entonces diputada provincial e YPF era del estado, presionó en 1992 junto a su esposo, entonces Gobernador de la provincia de Santa Cruz, para privatizar YPF. ¿Por qué el gobierno toma una decisión como esta? Hay cuatro posibles explicaciones.
La primera es el efecto Petrobrás. La más grande de Latinoamérica, Petrobrás es una de las compañías más admiradas de América. El gobierno brasileño tiene la mayoría de cerca de 54%. ¿Por qué no hacer de YPF la "Petrobrás Argentina"? Como el estado argentino es dueño del petróleo bajo tierra y el posible descubrimiento de miles de millones de barriles en la región Vaca Muerta mejor que quede en manos del estado, que en manos privadas. Aparte, va en línea con la filosofía económica del mismo gobierno. Para los críticos la respuesta es: el resultado de Aerolíneas Argentinas.
 

La segunda razón es beneficiar intereses privados nacionales. La familia Eskenazi adquirió 25,46% de YPF gracias a la ayuda de la administración del ex presidente Néstor Kirchner. Sin poner dinero, compraron la participación con préstamo de Repsol y se pagó con utilidades de la misma YPF. Por eso, en parte la compañía paga altos dividendos. ¿Por qué ellos no fueron expropiados?
 

La posición accionaria actual de la compañía es 57,43% de Repsol y 25,46% la familia Eskenazi, dueños del Grupo Petersen Energía S.A. Con la nueva ley, el gobierno nacional y provincial tendría el 51%; Repsol pasaría a 6,43% y la familia Esquenazi no vería afectada su participación.
La tercera razón necesidad de una caja chica. La economía argentina está en problemas. Para mantener el gasto público el gobierno necesita dinero. Así hicieron con el fondo de pensión, así hicieron con Aerolíneas Argentinas y la petrolera sería un cochino de caja chica para alimentar el creciente gasto público.
 

Y la cuarta posible explicación es arreglar un serio problema de política energética. El país pasó en pocos años de ser un exportador neto de petróleo a un importador. En ocho anos la producción de petróleo ha disminuido para dar paso a la importación. ¿Por qué? La creciente demanda interna y un control de precios en la producción por parte del gobierno que no tienen relación alguna con los costos de producción y distribución. Ahora los argentinos pagan más por energía y el gobierno quiere arreglar lo que hizo.
 

La explicación puede estar en una de ellas o puede ser una combinación de las cuatro. Las crónicas sobre las ramificaciones económicas, financieras, diplomáticas y legales apenas se están escribiendo y el tiempo dirá si esta decisión es razón de jubilo o de retroceso. Toma nota.