El riesgo de la inflación

El Fondo Monetario Internacional acaba de presentar un informe  de "Perspectivas Económicas Globales" en donde manifestó su preocupación por el sobrecalentamiento de las economías latinoamericanas.

"El elevado o acelerado crecimiento de los préstamos y el crecimiento de las importaciones indican que los riesgos no están completamente bajo control". Esto acompañado de niveles de inflación, que se mantienen por encima de la meta de algunos países, puede aumentar el riesgo de recalentamiento.
El Fondo considera que se debe tener cautela con el riesgo inflacionario, ya que se espera que Latinoamérica crezca para el 2012 en un 3,7% y el dato de inflación para este mismo año es de 6,4%. En 2011 la región creció 4,5%, lo que lleva al Fondo Monetario Internacional a recomendar políticas monetarias restrictivas que frenen la presión al alza de los precios y los tipos de cambio.
 

La demanda mundial de materias primas ha aumentado, lo que mantiene altos sus precios y Colombia que es un país exportador de estas, se está beneficiando de los propicios términos de intercambio.
 

Sin embargo, el principal riesgo que corre la economía al recibir grandes flujos de capitales externos es que estos terminen financiando un exceso pronunciado de consumo en  los hogares, un desbordamiento del crédito y una exuberancia en los mercados de activos, señala el FMI.
Tiene razón, un exceso de demanda interna en nuestra economía puede aumentar la inflación y las dimensiones de los desbalances macroeconómicos haciéndolos insostenibles. Al mismo tiempo la sobrevaloración de los mercados financieros puede ocasionar burbujas especulativas. Una excesiva expansión del crédito puede conducir a un endeudamiento exagerado de los hogares.
 

Si las empresas en una economía se apalancan en exceso y los hogares incurren en un endeudamiento exagerado, un aumento en las tasas de interés domésticas es irremediable, aumenta su carga financiera, reduce su ingreso neto después de descontar los servicios de deuda y disminuye su capacidad de gasto, con efectos negativos para el empleo y la inversión.
Ante esta coyuntura, el Banco de la República ha llevado  a cabo una política monetaria contra cíclica con la que quiere evitar un aumento excesivo del consumo doméstico y presiones inflacionarias.

La inflación en el país tuvo una tendencia alcista al concluir el 2011 en 3,73% frente a 3,17% observado en 2010. La autoridad monetaria no ha sido indiferente al entorno en donde las expectativas de inflación a uno o más años se sitúan cerca de 4% y donde la demanda aumenta.
Por estas razones, el Banco de la República empezó a retirar gradualmente el estímulo monetario, con nuevo incremento de 25 puntos básicos en la tasa de interés que pasó  a 5,25%, una tasa más consistente con la demanda. Estos incrementos  deben moderar el endeudamiento de las empresas y los hogares.
 

Un reciente informe de Asobancaria expone que la expansión actual del crédito en Colombia no compromete la estabilidad financiera de la economía, ya que los bancos nacionales han tomado las precauciones necesarias, presentan una buena capitalización, con abundante solvencia, y tienen suficientes provisiones. Sin embargo, la cartera en todas las modalidades del crédito, viene creciendo.