El TLC no comienza hoy

Sin duda hoy entra en vigencia el TLC con los Estados Unidos, más para el consumidor esto no es así. Esto se debe a dos factores fundamentales: aún existen inventarios en los importadores y el certificado de origen es un reto complejo.

El consumidor espera que desde hoy se encuentre más productos en el mercado, precios menores y mejores oportunidades de compra, y esto no ocurrirá ni en Colombia ni en Estados Unidos, porque la puesta en marcha del TLC va mucho más allá de bajar aranceles.

Hoy el comercio tiene en sus bodegas muchas importaciones que tiene que vender y por esto aún no se ve motivado a traer nuevas importaciones; por otra parte los inversionistas comenzarán a estudiar la dinámica del mercado local en función del certificado de origen, porque es fundamental demostrar que lo que se importa realmente se hace en Estados Unidos o en los parámetros definidos.

El TLC es para el flujo de productos hecho en Estados Unidos y Colombia, no los producidos por fuera de estos países, por esto categorías como vestuario y casi todo lo producido por Apple "diseñado en California y ensamblado en China" no tendrán cabida.

Esta situación hará el consumidor colombiano se sienta "tumbado" con el tratado, porque todo lo prometido se quedará en "incumplimientos" de lo esperado por lo que se ha dicho en medios; esto solo tendrá impactos reales a finales de 2012 cuando quizá el impacto signifique una reducción de precios cercana a un 0,5% del IPC y con la entrada de nuevos productos al mercado; este impacto es tan bajo debido a que muchos de los productos que se importan no estarán cobijados por el tratado y la entrada de nuevas marcas es muy reducida ya que muchas ya están en nuestro territorio.

Realmente el TLC es una institución económica y no un Atpdea extendido. Hay que comprender lo que comienza hoy como un sistema de reglas de largo plazo que no las puede cambiar cada gobierno de turno a su interés, logrando que la relación comercial y de inversión sea de largo plazo, permitiendo hacer inversiones rentables y no bajo el amparo del riesgo de la inestabilidad.

Entonces el consumidor no verá grandes ganancias en productos y precios, sino realmente en continuidad de productos. Si alguien esta importando una línea de producto será muy probable contar con que se puede conseguir después, lo que estabiliza el mercado, logrando que el consumidor pueda tomar mejores decisiones: si uno sabe que ese producto solo se consigue una vez, tiene presiones para hacer la compra.

Así, el TLC lo que trae de nuevo es estabilidad y variedad, no precios bajos; entonces el consumidor debe comprender que no se viene una feria de descuentos ni una invasión de marcas norteamericanas al país, sino que lo que esta estará mejor y que lo que llegue llegará para quedarse.