España en problemas

Si Grecia fue un dolor de cabeza, con España no hay acetaminofén extra fuerte que alivie lo que está pasando en la Madre Patria. La preocupante situación le echa más leña a la incertidumbre.

España en llamas
La economía española está oficialmente en recesión como lo confirmó recientemente el gobernador del Banco de España.
Esta realidad cae en un país donde los parados llegan 5,6 millones. O sea, el desempleo sería 24,44% el más alto de la Unión Europea. La mitad de los jóvenes con 25 años o menos están desempleados.

Ante este ambiente recesivo, de alto nivel de empleos se suma otro serio problema: la banca.
La morosidad del crédito concedido por bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito a familias y empresas residentes en España subió en febrero al 8,15%, un nivel que no se alcanzaba desde hace 18 años, en concreto desde mayo de 1994. Lo que quiere decir que más personas no están pagando poniendo en riesgo la cartera y los ingresos de los bancos.
 

El banco más grande de España, Banco Santander, dijo que las ganancias del primer trimestre del 2012 cayeron 24% por culpa de la caída en la demanda de préstamos en España, Brasil y Reino Unido.
A esto se suma otro problema: el gobierno endeudado y haciendo recortes fiscales para calmar las presiones de que el país necesitara un rescate financiero.

El gobierno tiene un déficit fiscal del 8,5% y un endeudamiento que llega 69% del pib. El país tendrá que pedir prestado unos US$248 mil millones este año, llevando el nivel de deuda a 80%, por encima del 69% en el 2011 y del 60% exigido por la Unión Europea. El problema es que para recibir dinero necesita hacer recortes fiscales. Tiene que llevar el déficit de  8,5% al 5,3% de déficit público, en un esfuerzo inédito.

El problema es que no están cumpliendo. El desfase entre ingresos y gastos pasó al 1,85% en el primer trimestre según reporta el Ministerio de Hacienda. Este resultado se acompaña con una advertencia del banco central español: no hay margen de error en las cuentas. El gobierno de Rajoy culpa a las comunidades autónomas que gastan más y son las causantes de la crisis de confianza que vive España en el exterior.

Hay justificación para estar preocupados
Sumemos: recesión, alto desempleo, alta morosidad y recortes fiscales. Hay justificación para estar preocupados.
La preocupación se refleja en la nueva emisión de bonos donde el gobierno tiene que pagar más que antes si quiere que le presten. El rendimiento de la nota a 10 años en el mercado secundario está por encima del 6%. La presión contra España también hace subir la prima de riesgo hasta superar los 420 puntos.

La preocupación se refleja en el mercado accionario. El índice Ibex 35 ha perdido en lo que va de año 19,45% y está muy cerca de los mínimos de 2009, su peor nivel desde el inicio de la crisis en 2008.
Para complicar la situación, S&P ha bajado la nota de la deuda a largo plazo, desde `A` hasta `BBB+` -aprobado alto con perspectiva negativa-, y a corto plazo, desde `A-2` hasta `A-1`.¿Por qué? La agencia argumenta el aumento del volumen de deuda del país al tiempo que la economía se contrae y por las dudas sobre el futuro del sistema bancario nacional.
 

Y los organismos internacionales están pidiendo acción. El Banco Central Europeo llamó a las autoridades de la zona euro crear un órgano que maneje un rescate bancario, lo que sería el más fuerte pedido de intervención por parte del banco central en el debate sobre compartir el costo de un rescate bancario europeo. El Fondo Monetario Internacional dice en su reporte quincenal que los costes de rescatar las entidades españolas con problemas son demasiado altos para ser asumidos solo por el sector y considera que puede hacer falta dinero público.

¿Cómo traducir todo esto? Hay serias dudas sobre la capacidad de que los bancos españoles y el gobierno puedan resolver los problemas sin algún tipo de rescate financiero.
La secuela de Grecia, Irlanda y Portugal la viviremos con España. Pero, esta vez la situación es más complicada.