Globalizados pero no revueltos

En medio de tanta crisis financiera, los problemas de desempleo y los tumbos que sigue dando el crecimiento mundial, la semana pasada la Asamblea de las Naciones Unidas, ONU, se concentro en un fenómeno mundial: la búsqueda de la paz. Pero cada quien estaba en su cuento.

El mundo, especialmente la economía se ha globalizado, pero los problemas locales siguen acaparando el interés y el afán de cada gobierno en todas las latitudes del mundo. Nos unimos en la búsqueda de negocios, pero las crisis toca resolverlas de manera diferente en cada país.

Nuestro Gobierno aprovechó la asamblea de la ONU para socializar el incipiente proceso de paz de la mano con un tema que a todos atañe pero que a ningún país se le ha ocurrido ponerle el pecho como es el del manejo al flagelo del tráfico ilícito de drogas. Ahora con Centroamérica y México afectados, las drogas son un problema compartido.

Por ejemplo, el presidente Barack Obama fue duramente criticado por sólo haber estado durante 24 horas en New York, sede de la ONU y darle prelación a su campaña por la reelección en lugar de aprovechar la visita a la Gran Manzana y reunirse con líderes asistentes a la Asamblea. Obama esta en su cuento, lo demás podría esperar.

Los disturbios en Oriente que presionan los precios del petróleo y los combustibles a nivel mundial estuvieron en el orden del día, de la intervención de Obama el martes, donde dijo que los problemas en Siria inquietan.

En eventos paralelos el presidente colombiano, Juan Manuel Santos también hizo a un lado muchos de los temas prioritarios en el país y antes de su aparición ante la ONU dijo que ya Colombia es la tercera potencia de la región. Lo que no dijo es que como la locomotora sigue parada, no alcanzamos la posición que necesitamos.

Santos no habló sobre la disyuntiva de que el Banco de la República tuviera que pensarlo muy bien antes de decidir algún movimiento frente a las tasas de interés de referencia del 4,75% porque el crecimiento del PIB fue del 4,9% en el segundo trimestre del 2012. Pero debía mirar bien la tendencia de la inflación.

Santos aseguró que somos la tercera economía de América Latina, superando a Argentina en términos del PIB per cápita, aunque olvida que tanto Argentina como Brasil le ponen cuidado al tema de su infraestructura y nosotros seguimos con la locomotora a media marcha.

Si bien Santos subrayó que Colombia crece al 4,9%, mientras que en 2011 fue del 5%”, en paralelo los medios de comunicación destacaron que desde 1947 Brasil es el país consentido entre los gobiernos que abren las sesiones de la ONU. Y nosotros seguimos chupando rueda.

Es cierto, en Colombia contamos con energía, biodiversidad, agua y tierra, pero como no hay una correcta infraestructura de vías y la locomotora no arranca, pues no es tan cierto que “podemos aumentar la producción de comida en el mundo” como dijo Santos.

Ante más de 120 líderes mundiales, representantes de 192 estados miembros de la ONU, Colombia defendió su derecho a un proceso de paz, lo cual es loable y a todos nos interesa que se apacigüen los ánimos después de más de 50 años de muertes violentas, atacando la productividad y el talento humano.

Ojalá que con la ONU haya mejor resultado que en la pasada Cumbre de las Américas en cuanto a la política de guerra contra las drogas, la paz y que la globalización nos haga pensar en conjunto, globalizados.