¿Hacia dónde esperar el dólar?

En medio de la situación actual, una gran cantidad de analistas del mercado viene insistiendo en que la debilidad del euro debe verse reflejada en los mercados, particularmente frente al dólar estadounidense.

Sobre este tema hay varios aspectos relevantes entre los que se encuentra en primer término, en mi opinión, la creciente recuperación económica estadounidense y el estancamiento Europeo que lentamente va a dejar ver síntomas de avance, pero donde los Estados Unidos ya lleva una clara ventaja.
Vale la pena destacar que recientemente desde la Reserva Federal vienen dándose mensajes de estabilidad y bien encaminados hacia la recuperación, cuya máxima expresión fue observada en días pasados cuando se anunció que no se llevaría a cabo un tercer plan de alivio cuantitativo o el esperado QE3, herramienta utilizada para reactivar la economía, a través de la emisión monetaria con la cual se compran activos. El primer QE fue en el 2008 tras la caída de Lehman y se utilizó para eliminar los activos tóxicos de los balances de los bancos, el QE2 fue entre el 2010 y 2011 cuando se compraron bonos del Tesoro Americano.

Para mí  este anuncio es una muy buena noticia, pese a que los inversionistas y especuladores del mercado reaccionaron en dirección contraria, pero la realidad es que las cifras vienen mejorando y no se ve necesidad de inyectar más liquidez de esta manera en la economía.
Si bien es cierto que en los mensajes de Ben Bernanke se ha insistido en que se usarán todas las herramientas que sean necesaria para impulsar la economía estadounidense, entre las cuales se encuentra la posibilidad de seguir inyectando liquidez, claramente un riesgo que no quiere correr la Reserva Federal es el de una aceleración de los índices de costo de vida para luego ver un creciente riesgo inflacionario que pudiera salirse de control sin necesidad.
 

Por otro lado, se encuentra una variable fundamental: la tasa de interés, hoy en los Estados Unidos sigue cerca a cero y camino hacia abajo ya no hay, únicamente de manera indirecta un nuevo plan de alivio cuantitativo haría que se sintiera este efecto, pero como se mencionó ya, al menos en el corto plazo esto no va a pasar.  Considero que, de seguir dándose buenas señales en el campo del empleo y siempre y cuando se mantenga la estabilidad política global, indiscutiblemente el euro cederá terreno.
Desde Wells Fargo, el analista de divisas Nick Bennenbroek pronostica una tasa de cambio frente al dólar estadounidense en $1,24 antes de finalizar el año 2012. De manera similar, Ronald Leven, desde Morgan Stanley recomienda sobreponderar el dólar haciendo referencia a la recuperación económica estadounidense.
 

La estimación de esta última entidad apunta que se cambiará a $1,19 a finales de año, luego para apreciarse en el año 2013 hacia los $1,24 dólares, pero en todo caso se pronostica el año 2012 como una temporada en la cual la divisa europea perderá terreno.
En medio de este escenario, que considero muy probable, la tasa de cambio del dólar frente al peso colombiano debería encaminarse a favor de los estadounidenses en la medida que se mantengan las buenas cifras económicas en ese país. 

Es importante destacar que aun en medio de los dos recientes planes de alivio cuantitativo estadounidense la tasa de cambio se mantuvo sobre los $1.700  y considero que en el camino hay más razones para pensar en devaluación de la moneda local que para considerar que se mantendrá vigente la fortaleza del peso.
 

En síntesis, resulta más lógico pensar en un retorno de la fortaleza del dólar frente a las demás divisas del mundo que seguir pensando en caídas de precio adicionales, hecho explicado en que una sostenida recuperación estadounidense llevará indudablemente a que se den incrementos en las tasas de interés muy seguramente antes de lo que se ha venido anunciando por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos.