La iliquidez del Sistema de la Salud

Hace algunos meses se presentó el presidente Santos ante las cámaras de la televisión, acompañado por importantes funcionarios de su gobierno, con el fin de informarle al país sobre la exagerada corrupción descubierta por sus colaboradores en las Empresas Prestadoras de Salud, EPS, en un monto cercano a los 4.5 billones de pesos, el cual figuraba como causante de la iliquidez del sector. Verdad a medias como pasamos a analizar a continuación.
El Fiscal General, señor Alejandro Ordóñez, sostuvo que el Sistema de Salud maneja cada año 40 billones. Esta cifra le resulta ser a Ordóñez "más que suficiente si se equipara con lo que invierten España, Inglaterra y Japón en su salud".
Y añadió, lo que aquí ha pasado es que ha habido un inadecuado manejo de esos recursos por culpa de la ineficiencia, la falta de control y por la corrupción. Y más adelante mencionó el alto número de decretos, resoluciones y circulares, con frecuencia contradictorias, que han colocado la medicina en manos de las espantosas tutelas y de jueces ajenos al tema, como único medio para acceder a los servicios de salud. Resumo: culpa en parte de la literatura jurídica en la cual somos expertos.
El señor Gabriel Mesa Nicholls, presidente de la junta Directiva de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral, Acemi, gremio que agrupa las 16 EPS más representativas del régimen contributivo, el que pagamos los colombianos, reconoció en una entrevista quela iliquidez no es culpa de la corrupción de las EPS, sino de fallas en la reglamentación y en las autoridades para controlar tanto los medicamentos como los tratamientos que corresponde a las EPS suministrar y que no están incluidos en el Plan Obligatorios de Salud, POS.
Reconoce Mesa, sin embargo, que sí se presentó una mezcla de intereses deshonestos de parte de algunas farmacéuticas, médicos y hospitales que en forma indebida se aprovecharon de la falta de reglas clara y de control del propio Estado.
Al respecto explicó Mesa: Hay que recordar que cuando suministramos un medicamento NO POS debemos tramitar el cobro de este ante el Fondo de Solidaridad y Garantía, Fosyga. Recordemos que en 2004 le costaba el NO POS al país exiguos 20.000 millones de pesos, en tanto que en 2010 se disparó hasta los 2,4 billones, es decir, 117 veces más.
La deuda hoy del Fosyga con las EPS se avecina a los 2,4 billones. Si asumiera el Estado rápidamente la parte justa de estas deudas, podrían las EPS pagar y evitar su quiebra. "Pese a las dificultades, -concluye Mesa-, de cada 10.000 servicios solo hay tres quejas". Discutible estadística en un país pobre, donde los burócratas limitan las quejas al exigir presentarlas por Internet.
Puedo dar fe de que los servicios prestados por Comfenalco Antioquia para el régimen contributivo son muy deficientes. Programas y bases de datos inadecuados, mala orientación para los usuarios para obtener las autorizaciones y los servicios, tardanza en las cirugías y en los tratamientos?
Coincido con Mesa en cuanto a que algunos periodistas tratan de utilizar la crisis para reinstaurar el espantoso ISS. Coincido con él en cuanto a que el sistema actual es perfectible. Eliminemos tantos intermediarios ¿los alcaldes?. El esquema del NO POS, tutelas, resulta ser perverso.
Las leyes son confusas y contradictorias. No pocos intermediarios están abusando de los médicos honestos. Apremia auditar mejor al binomio médicos corruptos y EPS.