La tributaria necesaria

Según la Dian y el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, en los primeros cuatro meses del año, entraron por recaudo de impuestos 35 billones 961.535 millones de pesos. Para el mismo periodo de 2011 se recaudaron $28 billones 622.555 millones. Los ingresos totales del Gobierno para 2011 fueron de $94 billones 230 mil millones de los cuales $83 billones 807 mil millones correspondieron a ingresos tributarios. Los gastos totales fueron de $106 billones 550,9 mil millones. Eso deja un déficit efectivo de $12 billones 320 mil millones que necesita ser financiado.

Según un informe de la Cepal, para el primer trimestre de 2012 los ingresos crecieron en un 3.6 % mientras que los gastos públicos crecieron un 18.7%. Para el primer trimestre del año pasado los ingresos crecieron en un 2.1% mientras que el gasto publico tuvo un decrecimiento del 12.6%. El aumento del gasto de este año se ve explicado en parte por las inversiones hechas a raíz del desastre físico y humanitario de la fuerte época de lluvias generado por el fenómeno de la niña. Para poder aliviar el déficit es necesario aumentar los ingresos del Estado. La reforma tributaria es necesaria.

No se trata de aumentar los ingresos tributarios a costa de los más pobres, o de los trabajadores. Se debe recordar que una parte de lo que se paga en impuestos al gobierno se devuelve al pueblo en forma de inversión,  no todos los impuestos redistributivos son igual de eficientes. La redistribución con equidad es necesaria para disminuir la desigualdad.

Los parafiscales son otro de los elementos importantes a revisar en la próxima reforma tributaria. Aunque los parafiscales buscan beneficiar al trabajador representan costos para los empleadores, es decir, encarecen el empleo, eso puede desincentivar a las empresas para que contraten más personas. En una entrevista el Premio nobel de Economía, Christopher Pissarides, decía que para 2014 Colombia no debería tener tasas de desempleo  de dos dígitos, según él, no debería ser mayor al 7%.

La reforma fiscal debe ser  como la ha llamado el Ministro de Hacienda, ELISSA, que significa equidad, limpieza, sencillez, seducción y adaptación. Debe ser sencilla para que sea fácil de entender y aplicar. No debe generar más desigualdad, en ese sentido la redistribución debe ser más eficiente y el mercado laboral debe ser más accesible, que tanto empresas como empleados tengan mayor tendencia a generar empleo formal, un empleo de calidad; las grandes cargas deben recaer sobre quienes reciben más, y no sobre los que más necesitan.

No puede seguir sucediendo que las clases medias paguen en retención más de lo que pagan las clases altas. Según el gobierno, hay 3´500. 000 colombianos que ganan menos de $10 millones mensuales, que son contribuyentes y acaban pagando el 6% de impuestos de sus ingresos mientras que hay 85 mil colombianos que ganan más de $400 millones anuales que solamente pagan el 2%.

El Director de Fedesarrollo dice que se beneficia más a los ricos que a los pobres con los bienes exentos de IVA. También hay que ver los potenciales que tiene el recaudo de este impuesto, que según Guillermo Perry, ex Ministros de Hacienda, es uno de los más eficientes a la hora de hacer redistribución y pone de ejemplo a Suecia que maneja una tasa de IVA estándar de 25%, 12 % para alimentos o hoteles, y 6% para libros, arte, transporte de pasajeros y eventos culturales y es el país con mejor Estado de bienestar en el mundo.

Lamentablemente no se puede reducir la tributación, el pueblo colombiano necesita que se invierta en él, necesita que se mejore la crisis de la salud, que se disminuya más el desempleo y la informalidad, que la educación tenga más calidad y no solo más cobertura, que la infraestructura no genere más costos sobre el comercio y muchas otras cosas con el fin de mejorar la calidad de vida de todos los compatriotas.