¿Leemos bien los economistas?

Los resultados de las pruebas Saber Pro (el antiguo Ecaes o el Icfes de los profesionales recién egresados) en competencias generales de economía dejan muchas reflexiones.

Considerando las competencias de Escritura, Inglés, Lectura Crítica y Razonamiento cuantitativo los recién graduados de economía no logran ser los primeros en ninguna de las calificaciones, pese a que evidentemente las cuatro competencias son fundamentales para el razonamiento económico. La puntuación media fue de 10,1, 10,3, 10,2 y 10,2 para una media de 10,2, y la de los economistas fue de 10,4, 10,8, 10,6, 10,6 y una media de 10,6, siempre superados por Medicina, Humanidades y Ciencias Exactas.

Se podría decir que el honroso cuarto puesto esta bien, pero bien sabemos que no. Estos resultados son bajos porque de los 57 programas calificados, 24 superan el promedio, que va desde una puntuación máxima media de la Universidad de la Sábana de 12,9 y la mínima de 9,4 de la Fundación Universitaria de Popayán, lo que evidentemente deja una desviación estándar de tan solo 0.59, lo que deja ver que los puntajes son fuertemente similares. Es curioso que las afamadas facultades de Los Andes, La Nacional, La Javeriana y la del Valle no punteen el listado; más Los Andes puntea en razonamiento cuantitativo con 12,2, mientras en las otras tres competencias lidera la Universidad de La Sabana.

Estos resultados nos deben poner a pensar con mucho detenimiento sobre la formación básica de los economistas que estamos graduando, ya que si bien como graduandos estamos por encima del promedio, otras ciencias nos superan sin ser estas sus competencias fundamentales, como el caso del ingles y del razonamiento cuantitativo en medicina. Hoy es fundamental que un economista tenga un alto desempeño en comprensión lectora y en escritura, o de lo contrario ni estaríamos comprendiendo que pasa ni mucho menos podríamos plantear soluciones. Personalmente me preocupa que en competencias literarias y de comunicación tengamos calificaciones tan bajas frente a humanidades, porque somos una humanidad, y es claro que el rol del economista actual no puede ser solamente técnico, porque un coeficiente de R2 solo se puede explicar con palabras y no con decimales.

Este ejercicio del Icfes es realmente interesante, porque permite comparar los resultados académicos básicos de todas las disciplinas y sin lugar a duda Medicina sale muy librada y desafortunadamente para todos, Pedagogía en los últimos lugares. La educación no es solo un ejercicio de transferencias de tecnologías por ciencias, sino un proceso de formación mucho más integral que tiene situaciones comunes como la comunicación y el lenguaje, donde debemos aceptar que los números nos ponen un serio reto.

Hoy los economistas son altamente técnicos y esto los ha llevado a ostracizarse en pequeñas comunidades de debates incomprensibles para el público común, con lecturas tan técnicas que nos son leídas fuera de estos espacios.

Es momento que los economistas colombianos leamos más cotidianidad y menos ecuaciones, y le hablemos a las personas como si le explicáramos a nuestras madres porqué el control de precios es malo.

Estas calificaciones, que seguramente cualquiera puede leerlas como positivas, deben ser vistas con gran nivel reflexivo en nuestra comunidad, que debe comprender que un economista integral es mejor que un econometrista.