Lo que México puede enseñar a Europa en el G-20

Aquí vamos de nuevo. La zona del euro está al borde del colapso, la economía de EE.UU. se está debilitando y los mercados emergentes se están desacelerando. Los políticos están sudando balas pensando en una nueva crisis mundial y el mercado de valores está atemorizado.

Afortunadamente los líderes mundiales se disponen a ir a México. No para sentarse en primera fila a esperar el fin del mundo (a pesar de que los mayas pudieron haber planeado algo), sino para cumplir con la reunión anual de los G-20. El 18 de Junio los jefes de los estados más poderosos del mundo se reunirán en Los Cabos para tratar de encontrar la manera de resolver nuestros problemas. Han elegido el lugar correcto. México puede enseñarle una que otra cosa al resto del mundo acerca de cómo lidiar con la crisis.

Hasta ahora no ha habido muchos rumores acerca de la reunión, pero con la economía global inclinándose hacia el desastre, México tendrá su oportunidad de ser el centro de atención. Claro, México ha desarrollado una reputación terrible como un estado débil paralizado por una guerra violenta de narcotráfico, pero si se mira más de cerca,  se ve un país con fuertes cuentas fiscales, bajos niveles de deuda, una clase media creciente y una industria manufacturera en ascenso. La economía mexicana creció un 4% durante el 2011 y un 4,6% (año a año) entre Enero y Marzo de este año. La mayoría de los países europeos matarían por tener los fundamentos económicos de México. En muchos aspectos el país es actualmente menos arriesgado que España.

México es relevante porque ya ha pasado por algunos de los problemas de deuda y monetarios que afectan actualmente a Europa. Hace un poco más de 15 años, durante la llamada "Efecto Tequila" el peso mexicano se derrumbó y los niveles de deuda rápidamente llegaron a niveles insostenibles. El país pasó por algunos años difíciles pero tuvo la suerte de tener un socio fuerte en la administración Clinton que organizó los swaps de divisas y garantías de préstamos por valor de $ 20 mil millones ayudando a promover la estabilidad (de hecho, los EE.UU. terminó con una ganancia de $ 500 millones del préstamo).

México ha logrado salir del abismo y si bien todavía podría hacer algunos ajustes se encuentra en una buena posición para sobrellevar la tormenta económica actual. Durante las secuelas de su crisis México combinó medidas económicas ortodoxas con un enfoque en la mejora de su red de seguridad social. Inicialmente México aumentó sus gastos pero luego, gradualmente, los redujo y aumentó sus ingresos a través del crecimiento económico y una mejor recaudación de impuestos. El gobierno trabajó duro para recuperar el orden fiscal pero también inyectó fondos en las zonas deprimidas cuando tuvo que hacerlo a través del programa de transferencia de efectivo condicionado "Oportunidades" y otros subsidios dirigidos.

La importancia del G-20, que también incluye a Argentina y Brasil y a países líderes de Norte América, Asia, África y la Unión Europea, es un resultado directo del creciente poder de los mercados emergentes. En los últimos años la reunión ha eclipsado el más exclusivo G-7, en parte porque ha quedado claro que los países emergentes como México puede ser una gran parte de la solución a nuestros problemas globales. Es hora de escuchar lo que tienen que decir.

Siendo el anfitrión y presidiendo esta reunión, México tendrá la oportunidad de compartir su historia y mostrarle a Europa y a EE.UU. cómo recuperarse de una crisis económica. En una semana y media México estará en el centro de una tormenta política y económica mundial, pero lo ha visto todo antes y está bien posicionado para liderar la discusión.