Lo simple y lo complejo del comercio exterior en Colombia

Desde el año 1999, fecha en la que fue expedido el estatuto aduanero (Decreto 2685) se han proferido más de 1.500 normas que modifican, reglamentan, derogan, complementan o interpretan la legislación aduanera y de comercio exterior: Leyes, Decretos, Resoluciones, Circulares, Memorandos, Conceptos, etc. están a la orden del día.

Esta gran cantidad de normatividad, nos lleva a pensar que el tema de comercio exterior es un asunto de expertos; no cualquiera puede de manera simple o abreviada pretender importar o exportar; los requisitos, vistos buenos, cupos, forma de pago, los métodos de valoración, los criterios de origen, los TLCs, etc. nos demuestra que el asunto es complejo y qué decir de las sanciones que consagra la legislación, en las que no se distingue si se actúa de buena o mala fe, pues la sanción es la misma para unos y otros.

Es indudable señalar que hace falta una revisión integral de los tramites de comercio exterior por parte del gobierno, pero también que se pongan en practica algunos de ellos: para simplificar, para hacer cada vez mas electrónicos los procedimientos, para hacer más justo y equitativo el régimen de sanciones, para tener un solo portal de comercio exterior que me indique de manera simple la normatividad que se debe aplicar y los procedimientos, temas que sin lugar a duda contribuyen con la formalidad empresarial, para no convertir el sector, en actores generadores de la competencia desleal .

No se puede desconocer el trabajo que en tal sentido ha venido desarrollando el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo a través de la Ventanilla Única de Comercio Exterior – Vuce la cual ha sido catalogada como un modelo a seguir en Latinoamérica y el Caribe, aunque sea oportuno decirlo se debe trabajar en la unificación de las plataformas informáticas de las 18 entidades que participan, especialmente para modernizar sus herramientas.

No sucede lo mismo con la inspección simultánea y la inspección no intrusiva (escáner), son varios los años de espera en esa materia, no ha bastado una ley expedida, los decretos e instrucciones para llevar el tema a la practica. Los sobre costos son evidentes, pues no es lo mismo exportar o importar cuando las mercancías son objeto de inspección que sin ella o el realizar un trámite electrónico que manual.

Transparencia y eficiencias logísticas es lo que se busca. Las empresas ya han logrado llegar a niveles óptimos de productividad, se requiere en consecuencia que los temas logísticos estén acordes y en la búsqueda de la competitividad.

Es necesario entender que los modelos de simplificación y facilitación deben ser diseñados para ser aplicados especialmente por la pequeña y mediana empresa, pues son ellas las que más dificultad tienen cuando de actividades de comercio exterior se trata. Los beneficios y prerrogativas han sido diseñados en nuestro país por el tamaño de la empresa y numero de operaciones, como si el cumplimiento de tal requisito fuera garantía de buenas prácticas. La realidad nos ha demostrado en algunos casos justamente lo contrario, razón por la cual modelos como el Operador Económico Autorizado que permite el acceso a todos, sin importar el tamaño, debe ser adoptado en países como el nuestro en donde son mayoría las pymes.