Los ricos también lloran

Hay un mito germinando entre nosotros, especialmente por el año electoral: los ricos en Estados Unidos no pagan impuestos. ¿En serio? Vamos con los números.

Cada dólar que el gobierno federal recibe en impuestos, que estamos hablando de US$2,2 billones o casi el 15% del PIB nominal, proviene de cuatro categorías: impuesto al ingreso personal (42%), impuesto a nomina (40%), impuesto corporativo (9%) y al consumo especifico (3%).

Fíjense en un importante detalle: el 82% proviene de ingreso personal y de impuestos de nómina.  

¿Quién lo paga? Si dividimos el total de la población por ingreso en cinco partes iguales, el 20% del ingreso más alto -con promedio de ingreso de US$231,300  anuales- pagan casi el 70%. El 1% de las familias que más ganan – ingreso anual promedio de US$1,558,500 – pagan el 28% del total.

Quiere decir que el 5%, el 1% y el 0,1% de los estadounidenses que más ganan son los que más aportan para sostener el gasto público del gobierno federal de Estados Unidos. Más aun,  los que más ganan han visto sus impuestos crecer más rápido que su porción del ingreso.

Mientras que en la década del ochenta,  el 5% de la población de los que más ingresaban promediaba 22.6% del ingreso total, pagaban el 28.5% de los impuestos por ingreso personal y de impuestos de nomina. Para la década del 2000, este mismo grupo promediaba 28.4% del ingreso total que reciben las familias y pagan el 40.3 % de los impuestos totales.

No se asuma que están peor. Al contrario. Reciben la porción más grande del ingreso y ha aumentado. Pero es claro que la proporción del pago de impuestos creció más rápido que la proporción del total de ingreso.  

El sistema es claramente progresista. Los que más ganan, como grupo, aportan más que aquellos que están en el grupo más bajo que pagan menos e incluso no pagan nada.

En el 2011, cerca del 46% de los hogares no pagaron nada de impuestos sobre el ingreso. Cierto, que la crisis es un factor porque muchos vieron su ingreso caer. Pero, si esa fuera la razón, ¿por qué durante los mejores años del boom en 2005-06, cerca del 40% de los hogares no pagaron nada de impuesto federal?

Con todo esto en mente: ¿se puede decir que los ricos no pagan impuestos en Estados Unidos? No. Los números no engañan.

Ahora, esto no debilita el argumento de algunos sobre si los ricos deban pagar más al fisco. Aquí el punto es atacar un mito que no se ajusta a la realidad.

Tenemos que discutir sobre si deben aportar más o deben aportar menos. Tenemos que discutir si los que menos aporte deben aportar más o menos. Y hay que discutir sobre si el gobierno debe gastar más o debe gastar menos.

¿Por qué? Porque todos estos cuestionamientos entran dentro de una discusión trascendental y que esta definiendo la esencia de la elección presidencial en Estados Unidos: ¿Cuál es el rol que juega el gobierno? ¿Qué funciones debe o no cumplir el gobierno? ¿Cómo y cuánto se debe aportar para apoyar esas funciones

Este complicado, saludable y entretenido debate que está sucediendo en la primera economía del mundo va a ser un precedente para las demás economías del mundo.

Toma nota.