Muy lejos del estado normal

A pesar de los buenos resultados económicos y sus reflejos en el mercado laboral en Estados Unidos, estamos muy lejos de su estado normal y es posible que no lleguemos a él por mucho tiempo debido al problema de desempleo estructural.

Botella media llena
El debate está concentrado en si el desempleo es un problema de demanda (coyuntural) o nuevos cambios (estructural). El primero es temporal; el segundo no.
Esta es una fotografía rápida del mercado laboral. Por un lado se  han creado nuevos empleos en los últimos meses que están dando señal de recuperación. En los últimos 14 meses se han creado 2,3 millones de nuevos empleos, lo que es una cantidad importante y significante. Lo mismo se ve en la tasa de desempleo que ha bajado. De aquel pico 10% en octubre del 2009, actualmente está en 8,3%.
Cierto, que todavía hay que generar más empleos para estar similar al periodo recesivo. Cierto que el nivel de desempleo está alto para los estándares de la economía estadounidense.

Pero, el problema es temporal debido a la débil demanda. Este problema no es sólo de Estados Unidos, sino típico de las economías avanzadas. Son 40 millones de trabajadores desempleados en estas economías. Con varias naciones todavía enfrentando una demanda débil y riesgo de una re-recesión, la contratación de personal está en abstinencia total.
Pero, con las mejorías en el mercado, incentivos fiscales y políticas monetarias flexibles, la demanda aumenta y la situación laboral vuelve a la normalidad.
?o botella media vacía
Aunque algunos ven la botella media llena al describir el mercado laboral como un problema de demanda (coyuntural), hay razones de verla media vacía debido a que el problema es más de fondo.
En Estados Unidos, la cantidad de personas trabajando y las horas que trabajan esta por debajo del periodo pre-crisis. Además el desempleo sigue estando sosteniblemente alto y la cantidad de personas que llevan sin trabajar por mucho tiempo esta históricamente alto.
Son más de 5,4 millones de personas que están sin empleo por más de 27 semanas. Es la cifra más alta en estadísticas recolectada por el gobierno desde 1948. Para que tengamos referencia son más de dos veces la cifra más alta registrada en 1983 cuando hubo una seria recesión. Estamos hablando de cerca del 42% de los desempleados llevan más de 6 meses sin empleo. O sea, casi uno de cada dos desempleados.

¿Coyuntural o estructural?
Aunque es cierto que la demanda no está en su punto pre- recesivo, el alto nivel de desempleo en los que llevan más tiempo fuera del mercado no se puede explicar solamente como un problema de demanda.

¿Qué pasa con el problema de la disparidad entre habilidades y empleo? Vayamos al 2011, cuando el desempleo en estados unidos era del 9%. En una encuesta del Mckinsey Global Institute se encontró que 30% de las compañías que tenían trabajos disponibles, las posiciones llevaban más de 6 meses sin ser llenadas porque los aplicantes no cumplían con los requisitos.

¿Qué pasa con las consecuencias de la tecnología? Un reporte de Mckinsey Global Institute muestra que en las últimas tres décadas la tecnología ha alterado la producción y las transacciones de rutinas. Maquinas que han substituido el trabajador en línea, cajeros automáticos las cajeras bancarias, y Windows el trabajo de varios.

¿Qué pasa con la disparidad geográfica? Compañías que tienen empleos están localizadas en lugares donde no hay suficiente material humano para suplirla. O al revés, empleados calificados viven en lugares donde hay pocas empresas que demandan ese tipo de labor. 
Estos son signos de problemas estructurales, no de demanda.

Pero, no todos están de acuerdo que el problema sea sólo estructural. Recientemente el Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke se refirió al tema y dijo que es un factor, pero el alto nivel de desempleo, especialmente en aquellos con tanto tiempo desempleado se debe a la demanda.
Este debate no disminuye y su importancia aumenta por sus implicaciones económicas. A parte de afectar las familias con menos ingresos, también afecta la recolección de impuestos y la demanda.

Por eso, es que el diagnóstico es clave para aplicar la medicina correcta. Si en el diagnostico ignora la importancia de los cambios estructurales, y sólo se confía en un problema de demanda (coyuntural), la medicina será un paliativo engañándonos que cura, pero en realidad sólo endroga creando adicción sin solución.