Necesitamos dosis masivas de Innovación en Bogotá

Una de las fortalezas de Bogotá D.C., en el marco de la globalización y el desarrollo económico del país es el de tener la base empresarial más amplia y diversificada de Colombia.  Su importancia a nivel nacional y su balanza comercial con el exterior hacen que la ciudad ocupe un lugar privilegiado en el entorno de la actividad económica de la región. 

Según cifras del Dane, Bogotá aporta el 45% del PIB relacionado con las finanzas a nivel nacional.  Así mismo, su competitividad social y cultural esta por encima de otras ciudades latinoamericanas. 

Sin embargo, en cuestión de innovación su rendimiento es otro.  Al comparar a Bogotá con otras capitales de la región, con funciones globales como Ciudad de México, Santiago de Chile y Buenos Aires, vemos una desventaja en este campo y gran necesidad de promover un salto empírico en materia de emprendimiento e innovación de interés publico, innovación empresarial y emprendimiento innovador. 

Por lo anterior, propongo cinco inciativas, las cuales pueden tener un gran impacto para transformar el emprendimiento en Bogotá:
I.  La creación y el fortalecimiento de proyectos de incubadora de empresas; un ambiente que estimulé la creatividad y la innovación de empresas competitivas.  Para alcanzar este objetivo, se tiene que captar y canalizar nuevas ideas de negocio con actividades que apoyen a retener el capital humano, el cual es critico para impulsar el crecimiento económico de Bogotá y su liderazgo a nivel global. 

II. La Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sdde) y la Cámara de Comercio de Bogotá, apoyan programas como Bogotá Emprende e Invest in Bogotá.  Con el fin de apoyar la inversión en la ciudad, estas redes de gran aporte tienen una serie de herramientas e instrumentos disponibles con los cuales pueden generar una cultura innovadora la cual fomente el proceso de generación de ideas.  Sus alianzas empresariales sirven de trampolín para ayudar a respaldar las etapas tempranas en el desarrollo empresarial, logrando acceso a la información y conocimientos de los cuales son necesarios para atraer a las empresas extranjeras que invierten en investigación y el desarrollo en ciencia y tecnología y biotecnología. 

III. Existe también una gran responsabilidad por parte de los estudiantes y egresados de las universidades con proyectos de emprendimiento a nivel regional.  Las convocatorias  para financiar nuevas empresas y los concursos de innovación requieren de un mejor desarrollo de redes de apoyo para innovar a nivel internacional.  A partir de redes con las distintas instituciones académicas de prestigio en emprendimiento, redes de inversionistas ángeles y gobiernos con mayor experiencia en gestión de emprendimiento se puede lograr el intercambio de experiencias y transferencia de innovación.  En Chile, por ejemplo, se han destacado por su interés en crear iniciativas que buscan promover el emprendimiento juvenil. Casos exitosos como Start-Up Chile que se enfocan en atraer a potenciales emprendedores entre 18 y 30 años para iniciar sus proyectos con un capital semilla, demuestran mejores prácticas para la innovación en este país. 

IV. Fomentar el emprendimiento en búsqueda de competitividad ante los TLC y apertura de nuevos mercados en Asia y EE.UU. para atraer inversión extranjera directa.  La Sdde de Bogotá y la Cámara de Comercio de Bogotá pueden trabajar conjuntamente para atraer delegaciones de empresas de distintas ciudades en estos países, que busquen establecer presencia en Colombia, o que quieran crear una red de oportunidades para incrementar sus negocios en Latinoamérica. 

V. Finalmente, existe un gran interés de cooperativa en el aspecto cultural de la ciudad.  Bogotá es una ciudad que culturalmente ofrece mayores servicios como verdadero eje cultural.  Se puede innovar en el desarrollo de regeneración urbana y desarrollo sostenible buscando espacios colectivos recreativos para establecer proyectos audiovisuales y de diseño que contribuyan al mejoramiento de las condiciones sociales y de la calidad de vida de los ciudadanos bogotanos.   
Si queremos convertirnos en una capital con funciones globales en las próximas décadas, necesitamos dosis masivas de innovación para transformar el actual modelo de emprendimiento en Bogotá.  El reto consiste en desarrollar estas iniciativas que están estrechamente vinculadas al crecimiento económico.