¿Para qué subir tasas?

La reciente alza de tasas por parte del Banco de la República sorprendió más de uno. Evidentemente su mensaje es frenar el consumo interno vía crédito y desacelerar la dinámica de la demanda interna.Más las cifras en sí mismas no daban la señal de esa alza, lo que hace pensar que la decisión del Banco se debió otras variables.Parece que mucho tuvo que ver el aumento del salario mínimo en 5,8%, lo que sin duda es una presión inflacionaria a la que el Banco quiere anticiparse, y quizá dar una señal de seguir los movimientos de la FED y mantener esta tasa durante todo el año.Lo curioso de la medida es que no tiene como frenar el crédito de consumo, debido a que las tarjetas de crédito aún tienen cerca del 65% de los cupos libres y seguimos en un estado de revaluación, lo que pone a los productos importados en buenas condiciones de ser comprados; adicionalmente es claro que el diferencial de tasas con el mercado internacional fomentará el endeudamiento externo por parte del sector privado presionando aún más el tipo de cambio.Así, el impacto de las tasas es claramente sicológico, ya que continuamos en uno de los diferenciales más bajos entre tasa de referencia e inflación de los últimos años y se necesitaría por lo menos un punto completo más para frenar realmente la dinámica de las compras de los hogares.Cabe reconocer que Colombia no es la misma de 1999, cuando solo el 5% de los hogares tenía tarjeta de crédito y el 8% tenían carro; por el contrario ya el 16% tienen plásticos y el 14% tienen un vehículo en su hogar. Situaciones que nos dejan ver que nuestra estructura económica ha cambiado drásticamente y que la frecuencia de compra de los productos ha cambiado.Los hogares oyen el mensaje del Banco y quizá moderen su endeudamiento, pero este mensaje se pierde entre los de promociones, acceso a crédito y nuevos productos en el mercado. La confianza de los hogares está mucho más vinculada a la capacidad de compra y la estabilidad del ingreso que a los referentes de tasas de interés, por ende, con el aumento del 5,8% en los salarios, los hogares saben que este año podrán gastar más y por esto tomaran decisiones más ajustadas en relación con las tasas pero aprovechando el tipo de cambio y las condiciones del comercio.Esperemos que la inflación se mantenga en los rangos esperados y que los bienes regulados y los alimentos no compliquen el cumplimiento de la meta de inflación, causando una nueva alza de tasas.Más cabe hacer un análisis sobre el rol del aumento de las tasas. Es evidente que subir a 5% no causa el suficiente efecto para fomentar el ahorro y poner el crédito lo suficientemente caro para causar una contracción monetaria, y es obvio que las compras de los hogares de perecederos como el arroz y la papa no reaccionan por las tasas, y por esto el impacto será más sicológico que real.Camilo Herrera Mora- Analista