¡Parece que las malas se acaban!

Por fin parece haber un respirito en el campo de la economía después de muchos meses de aparentes malas noticias y pesimismo subido en los grandes mercados; sin embargo es contradictoria la acción entre la FED de Estados Unidos y el Banco de la República de Colombia.

Mientras la FED no da muestras de pretender elevar las tasas de interés que están casi en cero, en Colombia el emisor acaba de elevar a 5,25% las tasas de interés en su pasada junta de febrero, un movimiento que parece ir en contra de los exportadores.

Las buenas nuevas para la economía corrieron por cuenta de la Reserva Federal de Estados Unidos cuando la semana pasada provocó un verdadero rally de alzas en las bolsas mundiales que celebraron "las últimas señales de fortaleza en la economía" según las palabras del zar de las finanzas públicas estadounidense Ben Bernanke.
Al celebrar que 15 de los 19 bancos estadounidenses superaron con buena calificación las pruebas de estrés, la FED destacó la disminución en las tensiones en los mercados financieros globales.

Aunque todavía parece débil la recuperación económica estadounidense, la FED no dijo nada sobre nuevos estímulos pese a que "persisten riesgos significativos" y con ese panorama el dólar seguirá con su díscola cotización en el mercado local por lo menos hasta 2014.

Y pese a que la FED está quieta por causa del desempleo que ronda el 8,3%, en Colombia las remesas siguen en ascenso. Solo el año pasado ingresaron US$4.168 millones.
De acuerdo con un informe del BID en Washington, "la exportación" de trabadores sigue siendo uno  de los  renglones de ingreso divisas en América Latina y para estos días es una buena prueba de que la recuperación económica va por buen camino.

A nivel regional las remesas crecieron al 6% en 2011 frente al 2010. Colombia se ubicó en tercer lugar después de México, donde llegó el principal flujo con US$22.731 millones y Guatemala US$4.377 millones.

El contrapeso de ese crecimiento en envío de billetes verdes se siente en la revaluación del peso colombiano que lleva a la pérdida de valor del dólar.
Malo para las familias pero bueno para el país: las familias reciben más dólares y eso hace que a la economía le lleguen mayores divisas.

La ecuación es sencilla: la tasa de cambio viene de una valoración rondando los $2.200 a menos de $1.800, por eso crece la necesidad de enviar más dinero, aunque en los mercados internos no se vea con buenos ojos porque la divisa viene de más a menos.

En contraposición al Banco de la República le llueven argumentos para que no se entusiasme con el incremento en la tasa de interés. Una medida que ya le ha costado críticas.

Para los exportadores la tasa de cambio es el dolor de cabeza de los últimos años, pero al Banrepública no le queda otro camino que echarle agua a un posible recalentamiento por exceso de crédito y dinero circulante, que llevaría al incremento en la inflación: un impuesto nefasto para las personas de menores ingresos.

Como van las cosas, el dólar seguirá mal pagado hasta 2014, por lo menos, salvo nuevas variables. De momento todo apunta a que la recuperación va bien, esperemos que los europeos encuentren su ruta y que Estados Unidos mantenga su recuperación, lenta pero segura.

Jorge  Hernández
Presidente Ejecutivo  Diario La República