Pese a las divisiones, nos acercamos como hemisferio

La Cumbre de las Américas en la histórica ciudad de Cartagena terminó el domingo pasado con una América del Norte, Centro y Sur más unidas de manera privilegiada y poderosa por un deseo de crecimiento económico, pero dividida por la política y la ideología.
 

Hay algunas preguntas que alimentan esta división. ¿Qué pasa con esos países que no son ni privilegiados ni poderosos? ¿Deberíamos impulsar testarudamente un crecimiento más rápido, esperando que la marea alta levante todos los botes? ¿O deberíamos enfocarnos más en redistribuir esa masiva riqueza que se está creando? Algunos, como Brasil, Perú y Colombia están tratando de enhebrar la aguja y hacer un poco de ambos. Esperemos que las naciones de las Américas converjan, en lugar de separarse aún más. Una Región más unida está en todos nuestros mejores intereses.
 

A pesar de unas divisiones políticas persistentes, que a menudo hacen la mayoría de las noticias, estamos uniéndonos más como un hemisferio. Los Estados Unidos se está volviendo más latino y América Latina, más desarrollada. Hablamos los mismos idiomas -la mayoría de la gente en la Cumbre era bilingüe -y se comunicaban de la misma forma- por ejemplo, todos usamos celulares y smartphones, Twitter y YouTube. Nuestras economías y culturas se están integrando mucho más.
A continuación, otras cinco cosas que aprendimos de la Cumbre de las Américas.
 

Cartagena es increíble. Su belleza estuvo en pantalla completa todo el fin de semana. Quienes estuvieron en la Ciudad Amurallada pudieron disfrutar de su impresionante arquitectura colonial, de sus restaurantes de clase mundial, de su vida nocturna única y de sus amigables ciudadanos, muchos de los cuales mantenían una cara sonriente, aunque tuvieran que pasar por muchos inconvenientes.
 

El Presidente Obama dijo que iba a poner a Cartagena en su lista de lugares de vacaciones para ir con su esposa, Michelle. El Presidente Santos debería recibir mucho crédito por ser anfitrión de la Cumbre y por haber hecho un buen trabajo al mantener la paz. Él recibió un impulso al aparecer en la portada de la publicación internacional Revista Time, junto con el título de "El retorno de Colombia". Él fue exitoso en posicionar a Colombia en la mitad, literal y figurativamente, de dos de las más grandes potencias de la Región: EE.UU. y Brasil. También se mostró relajado, con una camisa de lino y unos pantalones verdes en una entrevista con Noticias Univisión.
 

Chávez no debe estar bien de salud. A pesar de que el Presidente Hugo Chávez prometió visitar la Cumbre por unas horas, este finalmente se la perdió. Algunos dicen que fue un boicot, pero parece ser que faltó al evento por razones de salud. Chávez se dirigió directamente a Cuba para recibir un tratamiento contra el cáncer y se perdió de la oportunidad de tener otro encuentro con el Presidente Obama. La cancelación nos hace preguntar: si Chávez no puede hacer una parada rápida para tener unas rápidas reuniones y tomarse algunas fotografías, ¿cómo va a hacer su campaña para la presidencia en Venezuela?

Cristina Fernández de Kirchner ha perdido contacto con la realidad. Aparentemente, ella solo quería hablar de la soberanía de las Islas Malvinas cuando quizás debe estar más enfocada en cómo incrementar el comercio y la inversión y cómo pelear contra la inflación en Argentina. Molesta por la falta de interés en el asunto (el cual, de manera correcta en mi opinión, no fue incluido en la agenda oficial), Kirchner fue citada por Al Jazeera diciendo que esto "no tiene sentido, ¿por qué vine aquí?".
 

El debate de la droga avanza. Ni el Presidente Santos, ni el Presidente Obama querían que esto se convirtiera en el tema central de la Cumbre, pero será recordado como el lugar donde empezó el debate oficial sobre la legalización de la droga. La OEA anunció, recientemente, que ellos dirigirán una revisión de la actual estrategia de la guerra contra las drogas.