Por kilómetros y medallas medimos la competitividad

Nos declaramos muy contentos con las ocho medallas Olímpicas que Colombia ganó en Londres. Y así como las medallas paisas son orgullo para el país, nos gustaría que las Autopistas de la Prosperidad sean vistas como lo que son: una necesidad y triunfo de la competitividad colombiana.

A propósito de esas buenas nuevas deportivas queremos homologar, en términos prácticos y económicos, los costos y logros de Londres con la inversión que se requiere para mejorar nuestra competitividad en infraestructura.

A todos nos llenó de orgullo el desempeño de nuestros deportistas en Londres 2012. Prueba de ello fue el júbilo y carnaval que se vivió en Bogotá y Medellín, con la llegada de nuestras glorias. Todos estábamos en esas caravanas.

Nadie discutía la patria chica de los triunfadores. El nombre de Colombia quedó en alto y el país se benefició del éxito del cual los analistas más encopetados se atrevieron a poner en tela de juicio.

Durante los Olímpicos de Londres, los analistas de Price Waterhouse Coopers (PwC) y Goldman Sachs (GS) debatieron por más de dos semanas los costos para Colombia de su histórica presentación en los Juegos Olímpicos de Londres donde nuestros deportistas lograron una medalla de oro, tres de plata y cuatro de bronce.

Nuestra paisana, Mariana Pajón se convirtió en la chica del oro, y trajo tanta gloria al país como sus compañeros de lucha deportiva: Carlos Oquendo, Rigoberto Urán, Óscar Figueroa, Caterine Ibargüen, Yuri Alvear, Óscar Muñoz y Jackeline Rentería. ¡Mis respetos para estos jóvenes!

Mientras ellos competían en el Viejo Mundo, acá el debate económico apuntaba a que pese a las ganas y el talento, Colombia apenas obtendría tres preseas, contando con que el país gastó $10.400 millones para su participación en Londres con 104 atletas y otros 80 asistentes.

Esos éxitos nos sirven a todos, inclusive a quienes no sudamos la camiseta como los deportistas. Igualmente para todo el país será benéfica la conclusión de las llamadas Autopistas de la Prosperidad, no sólo para Antioquia. La infraestructura es nacional y nos comunica con el mundo. Subamos a esa caravana.

Aunque suene exagerado, comparando, se necesitan más de 13,5 billones de pesos para construir unos 90 kilómetros; 131 túneles; 60 kilómetros de viaductos y otros 600 puentes que los estudios iniciales han confirmado que se requieren para repotenciar nuestra competitividad de cara a los mercados globalizados.

Con estas obras Colombia logrará una gran medalla de oro, la que llegará a todos y cada uno de los renglones de la economía. Si hay vías que reduzcan tiempos y costos de transporte del comercio, todos ganamos.

Será oro para los constructores, plata para los inversionistas y bronce para todos los puestos de trabajo que generarán estas obras. Siempre ganancia, sin importar el metal del que se hable.

La competitividad es como el oro, hay que sudarlo para ganar. Pero al final todos tendremos el premio que merecemos. Ganemos más oro, saquemos adelante esta mega obra que relanzará nuestras exportaciones.