Precios del petróleo e inflación de oferta

Las autoridades monetarias del mundo ya deberían estar preocupándose por una posible inflación que nadie quiere en sus patios, la inflación de oferta vía altos precios del petróleo.La próxima amenaza para el crecimiento mundial sería un aumento mayor de los precios tanto del petróleo Brent, que actualmente está fluctuando alrededor de US$ 125, como del WTI que está en US$ 105.En la década de los setentas, entre 1973 y 1977, ocurrió el primer caso de inflación de oferta vía altos precios del petróleo en los Estados Unidos. En 1974 el precio del petróleo aumentó un 68%, la inflación el 11% y al año siguiente el desempleo se disparó al 8,5%. Esto es lo que se conoce como estanflación: alta inflación y alto desempleo.La inflación de costos o de oferta es complicada de manejar porque afecta precisamente los costos de las empresas y éstas tarde o temprano trasladan estos costos a los consumidores finales, lo que les hace perder poder adquisitivo por doble vía: altos costos del transporte y mayores precios de muchos bienes y servicios.Pero lo más complicado de la inflación de oferta es que no la pueden controlar los bancos centrales. Se puede controlar la inflación de demanda, pero es muy difícil controlar la de oferta porque son variables completamente exógenas y poco manipulables por las autoridades monetarias.Las usuales herramientas de política monetaria para el control de la inflación, a través del aumento de la tasa de intervención, no funcionan si la inflación tiene como origen los choques de oferta por los altos precios del petróleo.En la reciente crisis financiera del 2007-2008 influyó, sin duda, el precio del petróleo que jalonó la inflación de oferta y, en algunos países, se alcanzó a percibir la estanflación.Aunque todavía no es evidente la inflación de oferta, que se refleja en los países en el índice de precios al productor (IPP), si ha aumentado considerablemente el precio de la gasolina en todos los rincones de este planeta. La gasolina ha subido en China, en Estados Unidos, en Europa, en América Latina y también en la conchinchina. Si, en todos los lugares de la tierra.Sin duda, la geopolítica ha jugado un papel fundamental en el aumento de los precios del petróleo. Irán, un gran productor de petróleo tiene asustados a los mercados financieros del mundo y, aunque por un lado  algunos países europeos han dejado de consumir el petróleo de Irán y lo han comenzado a importar de Arabia Saudita y de Kuwait, por otro lado China  e India siguen comprando petróleo iraní.Afortunadamente parece que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu ha pensado bien el asunto, y aconsejado por Barack Obama y sus amigos europeos, ha frenado sus intenciones de atacar a Irán. A nadie le conviene un enfrentamiento entre el pueblo judío y el pueblo persa porque, entre otras cosas, el pueblo judío no es solo Israel. Los recientes ataques de un extremista en Francia contra ciudadanos franceses de religión judía es una muestra de ello. No solo se pueden fomentar los odios antisionistas, tambien los antisemitas.Pero aún sin una confrontación entre Israel e Irán el ambiente en Oriente Medio está tenso y esto se refleja en los precios del petróleo. La cuestión es que si situaciones coyunturales como la "primavera árabe" han aumentado significativamente los precios, entonces es mejor ni pensar si la primavera árabe se convierte en un problema estructural geopolítico en oriente medio. El mayor problema es el gran sectarismo religioso en los países árabes, y los odios religiosos se exasperan con gran facilidad y en medio de estos odios están los mayores yacimientos petrolíferos sobre la tierra. Es irónica la situación.Europa sería la región del mundo que más se afectaría con los altos precios del petróleo, por su cercanía con medio oriente y la dependencia del petróleo Brent. China y Japón también sufrirían y podrían ver un aumento de la inflación de oferta. Por su lado Estados Unidos depende más de importaciones de América Latina, de Canadá y de África, por lo tanto no se ve tan afectado por los problemas en oriente medio.