QE3

Son las siglas del “Quantitative Easing  3”, la tercera ronda de compra de bonos de la Reserva Federal, pero esta vez son los bonos respaldados por paquetes hipotecarios. La medida tiene todo el apoyo de Ben Bernanke y la mayoría de las cabezas de la Fed.

El QE3 hará compras mensuales de US$ 40 billones mensuales de bonos hasta por lo menos mediados de 2015, aunque la medida se podría extender a un tiempo más prolongado.

Dado que los resultados del QE1 y QE2 no fueron los esperados  para recuperar la economía real de los Estados Unidos, y que el desempleo se mantiene en el 8,1%, cifra muy por encima de lo que los economistas norteamericanos piensan que debe estar la tasa natural de desempleo (tasa esperada de largo plazo), que es entre 5 y 6%, entonces una medida como el QE3 era de esperarse. Esto se conoce en economía como “histéresis”, que como lo dice Mark Hofstetter: “choques de demanda de corto plazo afectan la tasa natural de desempleo en el largo plazo”.

Ahora la pregunta es: ¿Servirá esta nueva expansión monetaria?

Veamos un poco el marco monetario de los vecinos de arriba: lo digo porque geográficamente están arriba, bueno y también económicamente están muy por encima.

Las tasas de intervención de la Reserva Federal llevan un buen rato en cero (trampa de liquidez) y las herramientas monetarias se limitan a los efectos que sobre la economía real puedan hacer los “QE”, que hasta ahora no han hecho mucho.

La cuestión es que la recesión del 2008-2009 comenzó por el problema hipotecario en EE.UU. y se regó por todo el mundo. Entonces la solución a los problemas debió haber empezado por minimizar los problemas de las instituciones inmiscuidas en el asunto, pero también de los directos implicados: las familias pobres de Estados Unidos que se colgaron con el pago de las hipotecas.

Que es lo mismo que está pasando en España, miles de familias endeudadas en hipotecas, altamente costosas, que se colgaron y a la larga desinflaron la burbuja especulativa hipotecaria. En el mediano plazo esto tuvo su efecto en el sector bancario español, lo que indica que los problemas de la economía real tarde o temprano se reflejan en el sector financiero.

Y el resultado es el mismo: millones de desempleados, incluidos muchos colombianos que se están devolviendo.

Últimamente los bancos centrales de la eurozona, de Japón y de Estados Unidos están ante un tremendo lio: ¿Cómo incentivar en el corto plazo a las economías cuando las herramientas de política monetaria se agotaron y están bajo trampa de liquidez?

Enormes expansiones monetarias que no generan empleo, pero tampoco aumentan la inflación. Inclusive Japón lleva años en las proximidades de la deflación. Lo que implica que las expansiones monetarias no están aumentando la demanda agregada en los diferentes países. Entonces: ¿Dónde se están quedando esa enorme liquidez creada por los bancos centrales? ¿Debajo del colchón? ¿En los paraísos fiscales? ¿En las reservas chinas?

Lo que es claro es que la maquina de imprimir dólares, yenes y euros, está funcionando a todo taco, pero esos billetes se están quedando en el camino y no llegan a donde tienen que llegar: a las familias que gastan, que pueden generar inflación, pero también expanden la demanda agregada y el crecimiento de los países.

La teoría económica está trabajando para tratar de explicar cuales son las mejores herramientas monetarias o fiscales cuando las economías se encuentran en estos baches.

Esperemos que mentes brillantes como Shapiro y Stiglitz, y sus investigaciones, nos den una luz sobre como utilizar las políticas económicas para sacar a las economías desarrolladas de este estancamiento.