Reforma tributaria a la vista

A pocos días de iniciadas las sesiones del Congreso de la República el Gobierno anunció la presentación de una reforma tributaria que buscará corregir problemas estructurales del régimen actual.

Por iniciativa del Gobierno el Congreso aprobó en 2010 una "mini reforma" que mejoró de manera sustancial los ingresos tributarios, el Ministerio de Hacienda reveló que los recaudos para 2011 alcanzaron un nivel sin precedentes, un monto cercano a $ 86,6 billones. Bajo esta premisa, la reforma tributaria no tendría como finalidad aumentar los impuestos sino que, aprovechando el buen momento de la economía y la evolución de los ingresos públicos, la intención será hacer más progresiva y equitativa la tributación.

El estatuto tributario debe garantizar la sostenibilidad fiscal. La complejidad del actual estatuto genera ineficiencias y distorsiones ya que tiene más de 1.100 artículos y 2.000 normas complementarias, lo que no contribuye a mejorar la competitividad de la economía, entorpece el desarrollo de la misma, dificulta la administración de los tributos e incrementa sus costos operacionales, tanto para el Gobierno como para los contribuyentes. Todo esto ha generado sistemáticamente evasión y elusión.

Colombia presenta bajo recaudo como porcentaje del PIB en comparación con países de América latina. Según estudio del Banco Mundial para  2009 Colombia reportaba  11,83% de recaudo sobre el PIB, mientras Brasil reportaba  15,64% sobre el PIB y Chile reportaba 15,56% sobre el PIB. Un punto clave de la reforma deberá ser la simplificación de los procesos tributarios y la recolección de información indispensable para que los ciudadanos tributen los impuestos que deben pagar.

El Ministerio de Hacienda informó que los beneficios tributarios para las empresas le están costando a la Nación alrededor de $13 billones al año. El estatuto tributario actual es herramienta para el incentivo y fomento en la industria, ganadería, agricultura o cualquier actividad que en su momento se considere importante para el desarrollo económico del país. Se tendrán que evaluar los resultados en el desarrollo de cada sector y en la generación de mano de obra intensiva.

Casos como el de las operaciones de venta indirecta de empresas y operaciones de intermediación son temas que la reforma tiene que abocar, ya que cuando una empresa colombiana es vendida a través de firmas radicadas en el extranjero, generalmente en paraísos fiscales, terminan evitando el pago de impuestos en el país.

Aunque aún no se conoce con precisión el contenido de la reforma tributaria, se puede vislumbrar que un punto clave de la reforma para no perder la competitividad es reducir los impuestos corporativos, pero para que esto sea fiscalmente sostenible se tendrán que eliminar algunas exenciones y algunos beneficios. También  se pretende unificar la tarifa del IVA e incrementar al máximo el número de productos gravados, esta idea no tendrá mayor aceptación en el Congreso si se gravan productos de la canasta familiar, porque con el IVA tanto los ricos y los pobres pagan la misma tarifa, lo que va en contra del espíritu de equidad y progresividad.

Estas apuestas que al parecer hacen parte de la reforma que presentará el Gobierno, acompañadas de otras, como gravar los dividendos de los accionistas, introducir mayor progresividad al impuesto de renta, hacer más simple el sistema de declaración y reducir las retenciones en la fuente para personas naturales y jurídicas, serán objeto de un profundo análisis y debates en los próximos días.