Silencio y comunicación preocupan al Papa

Acabamos de conmemorar fechas clave para el periodismo: los cien años de El Colombiano y el Día del Periodista, el 6 y 9 de febrero respectivamente; que coinciden con el documento de su Santidad Benedicto XVI a propósito de la comunicación.Para la 46 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales del 20 de mayo próximo, el sucesor de Pedro en Roma, su santidad Benedicto XVI, analiza el valor del silencio, en ‘Silencio y Palabra: Camino de evangelización’, pues considera que el silencio ayuda a detectar el contenido.Al respecto creemos que es importante que los periodistas tengan conciencia, evalúen responsablemente cada dato e información y sigan en su lucha de ahondar sobre la verdad, que habría sido de mucha utilidad para prevenir la actual crisis financiera global.Explica el Papa alemán que ‘callando se puede escuchar a otros para dejar de permanecer aferrados solo a unas ideas’ y validarlas con otras realidades. Pero a veces el contenido de la información se queda corto o peor, no se divulga en el momento oportuno.El periodismo es ‘el oficio más bello del mundo’, dijo el Nobel Gabriel García Márquez, y quizás uno de los que nos obliga a pensar sobre el impacto en la sociedad. Sería bueno hacer un alto para analizar la información que se está publicando y la que se ha dejado entre el tintero.Su Santidad Joseph Ratzinger asegura que ‘allí donde los mensajes y la información son abundantes, el silencio se hace esencial para discernir lo importante de lo inútil o superficial’. El silencio no es bueno si se debe a que se callan verdades como ocurrió con las agencias calificadoras.No haber sabido la real situación de Grecia durante los últimos años es ahora una amenaza para la economía mundial.Igual, en Italia los medios se concentraron en la vida del primer Ministro Silvio Berlusconi, mientras lo importante, que era la situación de sus gobernados se dejó de lado. Si miramos sólo a Grecia, hoy se sufre porque ante la crisis, los ciudadanos y empresas retiraron el 28% del dinero que tenían en sus bancos, mientras que la economía se contrajo un 5,5% en 2011; un 12% desde 2008, y la proyección para este 2012 es que se contraiga otro 2,8%.Los periodistas y medios solo nos ocupamos de Grecia, Italia o España cuando notamos los efectos de sus problemas en los números del crecimiento económico mundial, hasta que la verdad gritó a voces que no había manera de sostener esas economías sin el rescate de sus vecinos de Europa que no tienen más opción.El silencio también puede ser culpable, porque las calificadoras de riesgo: Standard & Poor`s, Moody`s y Fitch no dijeron la verdad sobre la deuda de los europeos, tampoco los periodistas.La verdadera información debería ser valorada y sonora frente a los temas menores que hacen bulla y opacan la realidad. Ese es el reto del periodismo.Debemos proveer la información que el público necesita, porque al final son los lectores quienes sufren los problemas de no tratar a tiempo las situaciones que se vuelven actuales cuando ya es tarde. ¡Ojo con lo que publicamos, pero pilas con el silencio!Jorge HernándezPresidente Ejecutivo Diario La República