Tributos sin equidad

El Banco Mundial presentó la semana pasada una seria y concienzuda reflexión sobre el sistema tributario y el gasto público en Colombia, que sha puesto a pensar a más de uno. Los hallazgos son muy poderosos y llaman a la reflexión sobre nuestra realidad.

El estudio muestra como los tributos y el gasto público en Colombia tiene una responsabilidad en la concentración del ingreso en el país, que es uno de los grandes dolores de cabeza de la política económica y social.

Sobre todo llama la atención el rol de las pensiones en el sistema de redistribución, donde queda claro que esta transferencia causa una parte importante de la desigualdad en Colombia, ya que quienes reciben estos pagos del estado son claramente personas con un ingreso importante, restando así recursos para distribuir en la población de menos recursos. Igualmente abre un debate muy importante en torno a los productos exentos de IVA, donde queda claro que si se tasaran los alimentos (o algunos de ellos) las personas de ingresos altos serían las que más tributarían.

Ambos temas son polémicos y pisan muchas posiciones políticas y derechos adquiridos, más deben ser vistos como una reflexión real de nuestro sistema tributario. Claramente no es popular ponerle IVA a los alimentos, más también queda claro que personas de ingresos altos dejan de tributar en productos que seguramente si debería tener este tipo de impuesto; igualmente, el tema pensional más allá de los derechos adquiridos es un tema muy profundo, porque el recaudo de los impuesto se esta destinando a pagar este rubro, convirtiéndose en un subsidio a los ricos mayormente.

La investigación del Banco Mundial muestra diversas opciones para mejorar la equidad en el sistema tributario, más como es predecible muchos dirán que es una "cartilla desde Washington", que busca poner impuestos a los pobres y que va en contra de los derechos adquiridos, porque simplemente todo documento sobre política económica que venga de esta fuente será criticado per sé. Pero el documento es un llamado muy importante porque muestra como los subsidios se concentran en las poblaciones que menos lo necesitan y los impuestos pesan más en los ingresos de los pobres que de los ricos, lo que sin duda es simplemente la consecuencia de una colcha de retazos tributarios con la costura del lobby de muchos sectores económicos.

La reforma tributaria que se mueve en el centro de la ciudad parece buscar eliminar estas diferencias, pero eso entrará al Congreso y la presión del lobby es muy poderosa; por esto es momento de llamar a los medios de comunicación, a las organizaciones sociales, a las confederaciones de consumidores y a la academia a montar un serio proceso de veeduría en el debate y votación de esta reforma tributaria, pidiendo el voto nominal e informando continuamente de los avances de la misma, para poder mitigar las presiones de los interesados en mantener su status quo, causando que el país en términos de distribución también siga igual.

Esperemos que en el proceso de la reforma tributaria en que se embarcará el gobierno nacional, estos debates sean profundos y no se queden solo en los medios, porque nos urge que los tributos tasen a los ricos y lleguen a los pobres, y no lo contrario, como ha venido pasando.